viernes, 7 de enero de 2011

Plagios, Denuncias y Mala Prensa

Tenía pensado otro tema para mi siguiente entrada, pero trabajando en Twitter me he encontrado con un enlace a este blog, de un ilustrador que se sentía ultrajado (con razón, ya veréis). Tirando del hilo, he ido encontrando más enlaces, hasta que resulta que he encontrado un periódico que publica una opinión en la que, el periodista, si se le puede llamar así, realiza lo que se podría calificar de manipulación informativa y "encubrimiento" de la ilustra, perdón, plagiadora que os voy a presentar.

Resulta que Elisabeth Nogales (blog y Facebook cerrado por la tormenta de vergüenza y oprobio que se cernió sobre ella) es ilustradora, eso dice, y ha trabajado para algunos periódicos importantes de este país, como El Economista, o Público. Pero resulta que una de las ilustraciones en este primer diario, tenía un terrible parecido a una serie de iconos e ilustraciones de Puño, el ilustrador que os he mencionado antes. Así que éste se puso en contacto por mail con la tal Elisabeth, para ver de dónde había obtenido esas imágenes, ya que podría haber sido otro la fuente del plagio, y esta chica ser una víctima de un engaño. Una opción prudente. Pero he te aquí, oh sorpresa, o dolor, o campos de soledad, mustios collados, que la autora dice abiertamente haber pillado las imágenes de Internet. Cómo si estuviese incluso dando un consejo o compartiendo su método de trabajo con un compañero del gremio. Podéis leer la conversación mantenida por mails aquí, en la entrada de Puño explicando el asunto.


Como se ha descubierto después, resulta que éste método lo ha empleado esta individua en anteriores trabajos, como el que ilustra esta entrada. "Qué estilo tan ecléctico, mezclando un buen dibujo de calaveras con colores hechos con el Paint" pensaba yo, antes de darme cuenta de que la señora había descargado un dibujo, y le había añadido un sol de mierda y unos cuernecitos amarillos, que vete tú a saber con qué significado o mensaje. Así que, en vista de que la conocen también en EEUU por plagiar, la profesión de plagiadora que le he asignado, no está tan mal puesta.

Una cosa sería obtener una imagen de internet para utilizarla con un fin sin ánimo de lucro (un blog, un mail, crear un logo para un equipo de fútbol amateur...). Otra cosa es modificar la imagen, modificarla poco por si uno se cansa de trabajar, claro, y llevárselo frío sin dar ni un mísero céntimo al autor legítimo. Además de afirmar sin pudor y como si fuese algo normal, que las imágenes las "fusilaría de internet". Claro que uno descubre que para esta individua, en eso debe consistir el trabajo de ilustrador. Lo gracioso del caso es la infantil estupidez (¡es una opinión personal, lo aviso no vaya a ser que me denuncien también a mí!) es la forma de contestar al mail en que le dice el creador de la imagen que ha plagiado los diseños

Izquierda: diseño de Puño. Derecha: "recomposición"de Nogales

¡Que no era su intención hacerlo! ¿Qué fue, sin querer? ¿El Flash o el Photoshop guiaron su ratón para diseñar eso mismo? ¿fue el malvado Freehand el que le impidió copiar esos diseños, y le obligaba a dibujar siempre lo mismo? Y por último, como debe estar acostumbrada a trabajar de este modo (a los hechos me remito), se enfada y le dice que tenga cuidado, que no se pase de listo ni de insultar, que ella no falta al respecto... sólo copia trabajos de otro para cobrarlos en dinerito freco, claro.

Y al final, le ha denunciado... ¡ella a él! Y todo porque, esta chica/mujer/señora lo que sea, no sólo parece ser nula en el dominio de programas de diseño (ya que no los usa demasiado, por lo visto), sino que tampoco conoce los rudimentos de internet. Y esto lo digo porque acusa al diseñador Puño de haber puesto un enlace a su blog de forma pública (¡Oh Dios, un enlace a un blog de libre acceso ha sido hecho público en otro blog de libre acceso! ¡Qué grave violación de su intimidad!) para que, ATENCIÓN, los internautas  accedieran a él para obtener información personal de forma ilegal... que estaba publicada en Internet por la propia individua. Creo que la acusación es por "revelar información personal y permitir que se difundiera ilegalmente", según las palabras (torticeras y mentirosas) del que escribió el artículo en lainformacion.com, que tampoco parece tener muy claro cómo va esto del Interné.

Lo bueno del asunto es, que gracias a las redes sociales y a la libertad de opinión de la Red, la plagiadora Nogales  y su protector de lainformacion.com se han llevado lo suyo. Su prestigio (algo que no le importaba a la primera mientras plagiaba, claro) se ha visto más dañado de lo que habría sido si hubiese pedido perdón y compensado económicamente a Puño, en vez de denunciarle. Y para el tipo que se llama periodista, pero intenta proteger a su conocida, también se ha llevado lo suyo en los comentarios de la noticia, y probablemente haya dañado un poco al periódico. Ha habido un poco de justicia poética en este caso, aunque si yo fuese Puño, denunciaría, porque es un caso ganado.

martes, 4 de enero de 2011

Cuando el Hobby se Convierte en Trabajo o Cómo Amargarse

Mi puesto de trabajo
Hace un tiempo que no escribo, como viene siendo habitual en este blog. Pero yo pensé que, después de acabar la licenciatura, tendría tiempo libre y podría darle a esto el empujón que le faltaba, escribir un par de libros de éxito, y tal vez una serie de documentales y entrevistas en la tele. Pero ha resultado que no. ¿Y por qué? Pues porque he tenido suerte, mucha suerte. Aunque no he encontrado un trabajo relacionado con lo que he estudiado (ciencias físicas), ni aún relacionado, resulta que sí que he encontrado un trabajo. Y uno cojonudo, oye.

Llevo la campaña de comunicación on-line de la Estrategia Estatal de Innovación del Ministerio de Ciencia e Innovación. Que esencialmente consiste en llevar un perfil de Twitter, Facebook y mantener un blog sobre la campaña, y sobre innovación y ciencia, en general. Además de algunas otras cosas, algo menos envidiables, pero sencillas en cualquier caso. Trabajo desde casa, tardo exactamente 1 minuto en levantarme de la cama, apagar el despertador y sentarme en mi puesto de trabajo. Éste donde estoy sentado ahora mismo.

Y es un buen trabajo, con un buen sueldo. He de reconocer que he aprendido un montón de cosas sobre Internet, posicionamiento SEO (en esencia, este es el objetivo del trabajo, posicionar bien en los buscadores a la estrategia e2i), redes sociales, su utilidad y forma de uso, además de muchas más cosas como el tratar y generar contactos con otra gente en esas redes... Cosas que estoy seguro me serán muy útiles en muchas ocasiones. 

Y ahora viene el PERO. Pero resulta que, como trabajo por internet, utilizo Twitter de forma habitual, escribo en el blog a diario prácticamente, y estoy conectado desde por la mañana un mínimo de 8 horas, cuando se acaba mi jornada laboral (8 horas por la mañana, madrugo para poder tener la tarde libre, con dos cojones), lo último que me apetece es meterme en internet, utilizar Twitter, escribir en el blog o estar conectado (salvo para leer cosas entretenidas o ligeras, o descargarme alguna película o serie... ¡jódete Sinde!). El resultado es que ahora que tengo tiempo para escribir en el blog, lo que no tengo son ganas. Es lo malo de trabajar por internet.

Me he vuelto a lo analógico
Aún así, como el blog de la e2i que estoy llevando es sobre innovación en general, no sólo sobre la estrategia, me han salido algunas entradas interesantes, así que he pensado que podré reutilizarlas. Y es lo que haré. Iré publicando por aquí esas entradas, para que esto tenga algo de vida, y porque seguro que a alguno le interesa, aunque sea poco.

Como final, quiero comentar alguna cosilla sobre esto de trabajar desde casa. Obviamente, a primera vista, es algo genial. Yo también lo creía así, y en parte lo sigo creyendo. Pero tiene algún inconveniente que nunca se me ocurrió. Te vuelve algo asocial, y ocurre que pueden pasar un par de días sin que salgas de casa, y una semana sin que apenas salgas. A primera vista no es tan malo, sobre todo si lees esto mientras piensas en el madrugón, en el metro o en el tráfico para llegar al curro, etc. Yo estuve mucho tiempo madrugando para ir a clase y volviendo de estudiar a las 9 o así a casa. 

Pero, aunque parezca una tontería, el hecho de salir de casa, aunque sea para trabajar, el mero hecho de relacionarte con gente, es algo que es más importante de lo que podría parecer. Además, de tanto estar en casa, coges una dinámica en la que salir para cualquier tontería, a comprar el pan, a entrenar, quedar con gente, se convierte en algo más costoso de lo que es en realidad. Por suerte, he sido previsor, y tengo bastante disciplina para algunas cosas. Y aunque sea una tontería, muchas tardes salgo a la biblioteca de mi barrio a estudiar alemán (estoy en la EOI), me da el aire, veo gente, y vuelvo más relajado a casa.

Pensadlo y decidme qué opináis. Pero pensadlo bien. En invierno, todo el día en casa. La primera semana es genial, el primer mes está muy bien. Pero luego, es como otro curro, con inconvenientes diferentes, pero otro curro. Y pensad a cuánta gente véis al día, con cuántos habláis y cómo sería el día a día si dejaseis de hacerlo. ¿Raro, aburrido?

P.D.: la primera foto es, como dirían en Microsiervos, deliciosamente auto-referente. En el monitor se ven las fotos que estaba seleccionando para añadir a la entrada (obviamente, sólo la segunda, la de los libros, no la primera, que aún no estaba hecha).

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cuando las buenas intenciones se convierten en obsesiones

Muchas veces, cuando una causa ha sido históricamente justa, solemos defender sus acciones y apoyar sus propuestas. Este es el caso de la protección de animales, del planeta en general, de la lucha contra el machismo... Pero hay veces que la gente que defiende esas ideas, empieza a creer que siempre lleva razón, que siempre está justificado todo lo que hace. Además, el hecho de que sus "seguidores" sigan apoyando a esa persona o entidad, refuerza más si cabe esa sensación de salvapatrias.

Hablaré claro: me refiero a los ecologistas y defensores de la naturaleza. Pero no a todos, no os asustéis, ni afiléis aún los cuchillos. Hablo concretamente de lo que ocurre en Torre del Greco, en Italia. Lo resumo como lo hacen los que "defienden allí su justa causa".

Básicamente, la población se dedica casi por completo, a fabricar joyería con coral rojo, que arrancan de la costa de su ciudad. Incluso existe una carrera universitaria para formar a profesionales creadores de joyas, para que sigan esquilmando la indefensa población de corales rojos que por allí tuvo la suerte de residir. Un grupo ecologista, Sea Web, ha promovido una agresiva campaña para que la gente rechace comprar esas joyas, evitando la sobre explotación y desaparición de esta especie, con el eslogan "Too Precious to Wear". Y han conseguido restricciones importantes en la recolecta y venta de este tipo de adornos.

Todo bien, salvo por un pequeño detalle: no existe sobre explotación, sólo en su imaginación. No hay datos científicos que confirmen que el coral está desapareciendo de estas costas, ni de que se recolecte más del que se regenera. Agencias de las Naciones Unidas y de la Convención de Comercio Internacional de Especies en Peligro no han encontrado nada que haga pensar, ni siquiera sugerir, que se está sobre explotando la costa.

Como dicen en el artículo de Newsweek (11 Octubre, sí, voy retrasadillo con las lecturas), la desinformación y falta de conocimiento en este tema de los ecologistas, está haciendo mucho más daño que otra cosa.

Básicamente, la industria del coral está muy controlada en Torre del Greco, por el sencillo motivo de que, si quieren venderlo como joyería de alto precio, no pueden sobre explotar y llenar el mercado de productos de coral rojo. Además, la recogida de coral se realiza manualmente, de forma que aún se daña menos el medio ambiente que en la pesca de sardinas, y sólo hay 100 licencias de pesca activas al mismo tiempo. También hay que saber que la veda dura desde Mayo a Septiembre, de forma que se da "tregua" al coral para regenerarse.

A mí, personalmente, no me gusta esta joyería.


Sin embargo, nada pueden hacer los comerciantes y recolectores de coral contra grupos de oposición tan fuertes como las ONG's ecologistas, porque hoy en día, y esto es una reflexión personal, el apoyo a estas asociaciones es una obsesión. Uno oye la palabra "naturaleza" y la palabra "peligro" y deja de pensar, asintiendo con la cabeza a cualquier disparate que se les ocurra a estos urbanitas vestidos de verde. Porque si alguien realmente es ecologista, realmente ama la naturaleza, tiene conocimientos y se molesta en aprender los que no tenga, sobre lo que dice defender.

También comentan en el artículo que asociaciones de este tipo, han dificultado la erradicación de infecciones en África, debido a que lo que se intentaba era reducir la población de los parásitos asociados a esas infecciones, y dificultan a las agencias de ayuda el envío de agua a las áreas empobrecidas, porque  se reparte en botellas de plástico.

Esto es triste. Que un modernete decida salvar el planeta, lanzándose como un pollo sin cabeza contra negocios tradicionales y gente local, sólo porque no ha tenido la decencia de informarse más y mejor, me parece una putada. Y tampoco se crean que estamos a salvo confiando en las grandes ONG's, que han mentido, mienten y mentirán en muchas de sus campañas con tal de conseguir sus ideales. Pensándolo bien, no sé porqué los conspiranoicos no las acusan de lo que acusan de ser a todo el mundo: un lobby que impone sus ideas para hacer negocio.

domingo, 5 de diciembre de 2010

La Mala Ciencia ficción

Pues si el otro día hacía una defensa sobre la ciencia ficción como buena literatura, hoy creo que voy a poner un ejemplo de lo que no es la ciencia ficción.

Skyline no es ciencia ficción. Hace tiempo que no iba al cine, y el otro día fui a ver esta...película, o lo que sea. Comienza planteando una invasión de naves alienígenas que van por ahí abduciendo a la peña, pero como en el Makro, todo a granel. A parte de que como película deja muchísimo que desear (personajes planos, planísimos, fotografía cutre, colección enorme de clichés y tópicos pasados de moda y planteamiento lamentable del argumento... tanto que no se sabe cuál es), como historia es pésima.

Una historia de ciencia ficción necesita algo más que efectos especiales, naves alienígenas y sucesos raros. Tiene que tener una coherencia. La idea es partir de un conocimiento superior al actual, y construir a partir de ahí una historia con lógica. Lo que la gente cree que es esto, es inventarse lo que a uno le viene bien, y de cualquier manera. Pero eso es fantasía... mal hecha además. Quién escribe una historia de sci-fi, debe  saber algo de ciencia, aunque sea a nivel de divulgación, para poder plantear desafíos o enigmas que se van resolviendo con lógica. O eso me parece.
Clásico robot calzador Amstrad
  




Un ejemplo claro son las novelas de Asimov: da un salto secular en el conocimiento científico, robots con cerebro positrónicos, que nadie sabe hoy en día qué son ni como funcionan ni nada. No existen. Pero parte de esa base, y de que se rigen por las tres leyes robóticas. Y a partir de ahí comienza una historia de robots y ciencia, que tiene sentido y lógica. Eso es ciencia ficción. Que si habla de antimateria (ejemplo sería el positrón), no se diga que es indestructible o poderosa (como dicen en El Incal, una historia gráfica muy famosa de Möbius y de Jodorowsky, famoso por idas de olla pseudocientíficas), sino que se hable de ella como lo que es: materia que se desintegra con la materia ordinaria. Nada más, y nada menos.


Pero los guionistas y director de Skyline nunca oyeron hablar de ciencia, ni de ciencia ficción... ni siquiera de las reglas para escribir un guión. Y te pasas la película entera pensando si habrá alguna forma en que esta gente podría enderezar esa lamentable historia.


Para poneros un ejemplo de la tontería y estulticia que demuestran los perpetradores de esta castaña, os cuento algo que nos hizo bastante gracia al amigo que vino conmigo y a mí: el Ejército estadounidense decide atacar una nave nodriza que anda por Los Ángeles, con un pepino nuclear. Dejando aparte el detalle de que los protagonistas miran la escena desde su casa (a escasos 5 km, así a ojo) y ni siquiera se rompen los cristales de las ventanas, resulta que la nave cae en llamas y destrozadita. Pero comienza a recomponerse (sí, amigos, se recompone y se "des-calcina" ella solita, así sin pestañear). Bien, entonces, el Ejército decide que después de fracasar su arma más poderosa, sólo queda una opción. Llevar helicópteros con marines de a pie, armados con... ¡fusiles y bazokas! ¿Pero piensan que somos gilipollas? No te funciona un ataque nuclear, y decides que tu opción es mandar soldaditos a una zona radiactiva, armados con tirachinas, como quién dice...


En fin, esto que acabo de poner podría ser considerado spoiler, pero es que la película no la recomiendo ni para bajar de internet, porque son dos horas perdidas. Un ejemplo brutal y claro de lo que NO es ciencia ficción. Un saludo!

domingo, 28 de noviembre de 2010

"¡Dejen paso, soy homeópata!"

En Futurama, siempre encontramos humor ácido, y bastante escepticismo. Ciencia ficción con humor, vaya. Y en este vídeo que os traigo, vemos que son buenos.





"Usted es licenciado en chorradas" es una de las mejores frases que he podido escuchar en mucho tiempo. Un saludo!

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La Innovación desde abajo

Estoy trabajando en un tema relacionado con la innovación y las políticas al respecto, y trasteando por las TED Talks me he encontrado con un vídeo que merece la pena. Explica, de forma clara, desde dónde se produce la innovación, quiénes son los que realmente la producen. Es bastante interesante, y sorprende que hable de cosas aparentemente no relacionadas, como de código abierto.




A mi me ha cambiado la forma de ver la innovación, y darme cuenta de que no es tan exclusiva de las grandes empresas, como pensaba.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Ciencia ficción y niños grandes

Existe la común idea de que aquellos que leen ciencia ficción son un poco inmaduros, "peterpanes" del siglo XXI que no son capaces de entender o apreciar la Literatura con mayúsculas: Albert Camus, Oscar Wilde, Faulkner... Quienes piensan esto son intelectuales... y catetos pretenciosos y gafa-pastas, eso es lo que son.

Porque quién sea capaz de apreciar buena literatura, también será capaz de apreciar las obras de Isaac Asimov, de Douglas Adams o de Gregory Bendford. Porque para ser una buena novela, buena literatura, no tiene que ser una historia intimista, con gran carga moral o tratar de los sentimientos a través de las tragedias personales. Puede ser una gran historia, y hablar de la sociedad, del hombre, de las personas, aunque esté ambientada en el año 10.502.

Quizá ese es el problema: la percepción de la sociedad acerca de la ciencia es que es fría, sin sentimientos, mecánica y vulgar. Pero quién piensa eso, seguramente se defina como "de letras", y pensará que la ciencia para los científicos, que a él/ella ni le va ni le viene (todo esto se lo estará contando a su amigo a través de un iPhone 4, mientras va en un tren de alta velocidad y se toma una pastillita para el dolor de estómago... la ciencia no le incumbe, claro).

Sin embargo, la ciencia ficción sorprendería a muchos de sus detractores o de aquellos que piensan que es cosa de niños. Claro que para apreciarla, quizá haya que tener alguna idea de ciencia, saber algo del método científico y tener la mente un poco formada para pensar de forma lógica (que no significa no sentimental, ni mucho menos). No lo sé.

El rey de la Sci-Fi en su trono
Pero a los que dicen que la Sci-Fi es de niños, me gustaría que leyesen algún relato de Yo, Robot de Asimov (no, la película no le hace honor al libro): robots programados bajo las Tres Leyes que tienen que obedecer porque está en su naturaleza, y que se comportan de forma extraña y peligrosa... y resulta que no están estropeados: siguen las Tres Leyes, pero de una forma que no se podría haber previsto. El inteligente razonamiento que hay detrás de esas historias es algo genial.

A aquellos que dicen que no les gusta la Sci-Fi porque no habla de la sociedad, porque son futuros inventados: no han leído buena ciencia ficción, porque las complejas sociedades espaciales de Asimov en sus Preludios a la Fundación, la separación de la humanidad en una especie de cientos de años de vida, y otra de humanos corrientes, y las implicaciones en su comportamiento que esta diferencia tiene, son asombrosas, y estoy seguro, ayudan a entender ciertos comportamientos actuales. Son ejercicios académicos, crear una sociedad futura, con diferentes condiciones. Pero surgen ideas que pueden ayudar a comprender a la sociedad hoy en día, al menos, a proponer opciones.

O también, para cerrar este pequeño pataleo literario,  Planilandia, de Edwin A. Abbot, que allá por el siglo XIX sorprendió a propios y extraños, presentando un mundo de seres bidimensionales organizados en castas en función del número de sus lados regulares. Con esta idea, desarrolla un análisis sorprendente de un sistema social de este tipo (y lo hace con figuras geométricas) además de dar nociones básicas de geometría, sin que el lector se de cuenta. Y lo fuerte viene cuando una esfera del mundo tridimensional, se lleva a un humilde personaje bidimensional, que se convertirá en un mártir y en un profeta de la religión de la Tercera Dimensión.

A este propósito, os recomiendo ver este vídeo de Carl Sagan hablando sobre las dimensiones del Universo, en el que utiliza el ejemplo de Abbot para explicar nociones bastante avanzadas. Pero como es Sagan, todo se entiende perfectamente.


P.D.: buscando imágenes con las que amenizar esto, me he encontrado con esto. Más libros, que siendo algunos de divulgación, incluyen ciencia ficción.

martes, 26 de octubre de 2010

¿Porqué África SIEMPRE empieza en los Pirineos?

Aquí estoy, recién licenciado en físicas, y en paro, como casi todo el mundo. Y como uno tiene tiempo de pensar, mientras está en la cola del paro, o del pan, o de la tienda de videojuegos (que tengo mucho tiempo para hacer cola), pues piensa cosas.

Y pienso porqué España está en esta situación tan problemática, cuando algunos países de Europa empiezan a ver brotes verdes (pero los de verdad) y nosotros no. También comparo con los E.E.U.U., cultura que, como dije, estoy conociendo más a fondo gracias a leer la Newsweek de manera habitual. No soy, ni pretendo ser, un entendido de la economía y la política, pero sí que me quedo con cosas que entiendo, e intento ver porqué funcionan.

Uno de los principales problemas en este país es, sin duda, la visión a corto plazo de las políticas que se realizan. Básicamente se mira a cuatro años vista para obtener réditos antes de las elecciones. Todo lo demás da igual. Pensando en ello, me di cuenta (¡Oh, iluminado!) que lo que necesita este país es una nueva clase política. Es más, lo que necesita este país es que desaparezca la maldita clase política. ¿Otro panfleto radical que aboga por matar a los políticos? No. Me refiero a lo siguiente: existe una clase política, y ese es el problema. Un político lo es, no es su profesión, sino su forma de vida. Gente que empieza en los partidos políticos a los 18 añitos, siguiendo las consignas de su líder sin pensar si tiene razón o no (según me cuentan, las asambleas de los partidos, son todo menos democráticas). Y así van medrando, por el camino del caracol (panza al suelo, arrastrándose tras su líder y dejando reguerillo de babas), hasta conseguir alguna diputación, o puesto menor. De cara a seguir peloteando, para ascender más aún.

Conclusión: la gente que está en política, no tiene contacto con la realidad, hace las cosas de cara a las elecciones, o de cara a obtener un ascenso. No hay políticos (por lo menos no abundan) que de verdad se preocupen por que el país vaya bien. No hay sentido de Estado (y que nadie me hable de patriotismo, esto es pura supervivencia).

Haría falta alguien con la sangre fría y la sensatez de hacer cosas impopulares, pero que son necesarias. Ejemplo espinoso, el de los mineros de Asturias. Los políticos procuran hacerle la pelota al sector, prometiendo ayudas y reformas que luego Europa se encarga de tirar por tierra. Pero qué habría que hacer... Reconvertir el sector. Sí, es duro, y más para la gente que se dedica a ello, es fácil decirlo desde mi posición, etc. Pero amigos, el carbón es una industria obsoleta. Está prohibido instalar nuevas calderas de carbón, las fábricas de nuevo cuño no funcionan a carbón, es contaminante; implica un trabajo muy muy arriesgado, que no estaría bien pagado, salvo que se pusieran precios prohibitivos. Y China proporciona carbón a un precio muy inferior (aunque la calidad pueda ser también inferior, la rentabilidad es lo que manda).

Así que no hablo de abandonar a su suerte a los mineros y sus familias, pero tampoco dotar de ayudas a un sector obsoleto, y recibir penalizaciones económicas de Europa por utilizar y promover una energía muy sucia, y poco rentable. Sería un paso atrás. Así que parece que lo mejor para todos sería una reconversión. Los mineros tendrían otra forma de ganarse la vida y no se les abandonaría a su suerte, y los españoles no cargaríamos con multas y pérdidas económicas por mantener esa industria.

Pero no existe un político capaz de tomar esa difícil decisión. Prefieren dorar la píldora a todo aquél que pueda dar votos, aunque luego les dejen vendidos (como parece que ha ocurrido). Peor aún, prefieren vender la moto de que ayudan a los obreros y trabajadores, aunque luego paguemos sanciones por ello.


Y ese puede ser el problema. Que los ciudadanos tenemos la mente un poco cuadrada. Hay dos ideas básicas que están bien metidas en la cabeza del ciudadano de a pie, a saber: defender a muerte al trabajador (aunque sean medidas que ralenticen la productividad, o dificulten el dinamismo del mercado laboral), y que el empresario siempre es igual, un ogro que quiere lo peor para sus empleados.

Con este bagaje de ideas en la cabeza, resulta que uno encuentra propuestas de reforma laboral del tipo de "prohibamos el despido", los más radicales; o "encarezcamos el despido" y "aumentemos las indemnizaciones". Pero resulta que todo eso son sandeces, porque la economía necesita de empresarios, porque en este país por ejemplo, la mayor parte de empresarios son PYMES, es decir, empresas familiares de gente que decidió no trabajar para nadie, o que tenía una idea y se arriesgó a ponerla en práctica. Y si hacemos todas esas medidas restrictivas, no sólo no mejoraremos las tasas de contratos en este momento de crisis, sino que las empeoraremos. ¿Cómo va a contratar una empresa a nadie, si luego va a resultar imposible, o carísimo despedir a esa persona si no resulta la adecuada? 

Vayamos a lo ideal. Resulta que un empresario puede ser una persona normal, que ha tenido el valor de arriesgar dinero y esfuerzo en una idea. Por esa idea y ese riesgo, pretende conseguir beneficios y no perder dinero. Pero la percepción general es: un empresario se aprovecha del trabajo de otros, y despide a gente si le dejan. Bien, un empresario proporciona trabajo: no es que se aproveche, es que se juega la pasta para conseguir más, y por el camino, contrata a gente. Por otro lado, si despide a alguien puede ser porque no puede mantener la empresa y pagar al personal (en tiempos de crisis sobre todo), así que para no arruinarse, despide.

Ahora dejemos lo ideal: un empresario pretende enriquecerse, como todos, pero siempre hay algunos que pretenden hacerlo de forma ilícita (pagando poco, explotando a sus empleados, contratos basura o ilegales...). También puede ser una empresa grande, gestionada por una junta de accionistas que apenas perciben al trabajador individual, dentro de la masa que conforma esas empresas grandes. Bien, esto ocurre muy a menudo. Pero no olvidemos que un trabajador, y más en este país, también puede ser un vago, escaqueador profesional, o incluso (perdonen la blasfemia que voy a soltar) ser un incompetente. Así que resulta que no podemos permitir que un empresario haga lo que quiera con los trabajadores, ni los despida arbitrariamente (porque le caen mal, porque le discuten, no hacen horas extra gratis, lo que sea), pero tampoco podemos permitir que un empresario cargue con auténticos inútiles, que pasan de trabajar o de hacerlo bien.



¿Abaratamos el despido entonces? Tampoco propongo eso. Pero aunque no soy economista (de momento...), me parece que endurecer la ley contra el despido, no va a ayudar. Y hacer caso a la CEOE, me temo que tampoco. Lo que parece mejor es que despedir por problemas económicos, o por ser un mal trabajador (demostración mediante) sea fácil y no muy caro para un empresario. Pero despedir sin motivos (sin pruebas que demuestren mal resultado del trabajador o que muestren mala situación económica de la empresa) sea caro, y difícil.

Creo que cambiando las cosas para que sea fácil despedir a los vagos, o los incompetentes, facilitará a las empresas contratar más gente; a la gente le facilitará montar más empresas. Y todo esto junto, podría promover una mejora de la economía, mejora de las innovaciones empresariales, y mejora del nivel de este país.

Pero para ello necesitaríamos políticos que realmente se preocupasen de hacer que este país funcionase, valientes como para acometer medidas poco populares, pero necesarias; políticos que lo sean de forma circunstancial, que fuesen trabajadores en otros tiempos pero que pretenden mejorar las cosas. Sin embargo, mientras la política sea una forma de vida, una profesión, nunca tendremos eso.

Y mientras los ciudadanos no espabilemos y dejemos de ver la relación empresario-trabajador como una relación explotador-explotado, no podremos avanzar, ni crear nuevos modelos de negocio que mejoren nuestra situación.

viernes, 1 de octubre de 2010

Efecto Túnel o Cómo la Cuántica se Ríe de Tí

Entrada publicada originalmente en La Ciencia y sus Demonios.

El mundo cuántico está repleto de comportamientos y sucesos que escapan, no ya a la intuición, sino en gran medida a la comprensión de los mismos. Einstein renegó de ese mundo complejo y extraño, y dedicó muchos esfuerzos a intentar derrocar la teoría que él mismo contribuyó a crear (gracias al efecto fotoeléctrico). La paradoja EPR probablemente fuese uno de sus intentos más conocidos y casi exitosos para ello.

Pero lo cierto es que no lo consiguió. La mecánica cuántica se ha mantenido imbatible ante los ataques que ha sufrido, simplemente porque explica lo que ocurre en la realidad. El problema es interpretar esos resultados, entender qué significan realmente esos experimentos. En esta entrada hablaremos de uno de los efectos cuánticos más extraños, más útiles y peor explicados (a nivel divulgativo) de la física cuántica. El efecto túnel.

En pocas palabras, el efecto túnel permite que un electrón (o partícula cuántica) penetre en y atraviese una zona que, en principio, estaría prohibida. ¿Y a qué nos referimos con esto? Cuando decimos que la zona está prohibida para el electrón, nos referimos a que el electrón no tiene suficiente energía cinética (la que tiene debido a su velocidad, por hacer un análogo clásico) para atravesar esa zona, porque hay un potencial eléctrico, por ejemplo, que debería impedir su paso por ahí. Por poner un ejemplo más visual: supongamos que tenemos un cable conectado a una pila y una bombilla, formando un circuito, todo en el vacío, sin aire.
Imaginemos que la bombilla es una bombilla especial, de super-mega-bajo consumo, de tal manera que con que un solo electrón atraviese el filamento, ya se iluminaría. Entonces cortamos un trocito de cable, de forma que la bombilla se apaga. Si pusiésemos los dos trozos de cable muy cerca, pero sin tocarse, la física clásica nos diría que no pasarían electrones a través del vacío, de forma que la bombilla no se encendería.
Sin embargo, según las leyes de la mecánica cuántica, el electrón podría pasar a través del vacío, saltando de uno a otro y pasando por esa "zona prohibida" en la que no hay material conductor por el que moverse. Ese es precisamente el efecto túnel.¿Y podríamos ver que se enciende la bombilla? Bueno, pues realmente no por varios motivos. El primero es que el efecto túnel no se produce siempre: como en todos los efectos cuánticos, estamos trabajando con probabilidades, por lo tanto, podremos calcular la probabilidad de que el electrón atraviese el vacío, pero no ocurrirá con todos los electrones que pasen por el cable, así que no se llegaría a encender la bombilla de forma continua. 
Por otro lado, este efecto depende de manera crítica de la distancia que tiene que atravesar el electrón, del ancho de esa distancia prohibida. La dependencia es exponencial decreciente con la distancia, esto es, que en cuanto aumenta la distancia la probabilidad de que ocurra disminuye exponencialmente. 
Matemáticamente (y que nadie se asuste con la fórmula) se puede poner como e-2ks donde k esta relacionado con el momento del electrón (algo así como su velocidad) y S es la distancia que tiene que atravesar, es decir, el tamaño del espacio "prohibido" que debe superar. Este comportamiento exponencial hace que observar este efecto sea realmente difícil. 
Ahora uno se pregunta: ¿cuándo se produce, cómo se descubrió, cómo podemos observarlo?
Pues bien, se produce a nivel microscópico, lo que significa que no podemos observarlo de forma directa (el ejemplo anterior era una idealización, y no existen bombillas tan sensibles al paso de los electrones, ni siquiera en Ikea). De hecho, para observarlo (más exactamente, medirlo) experimentalmente, hubo que esperar al microscopio de efecto túnel en 1981.
En cuanto a cómo se descubrió, puedo decir que es una consecuencia de la ecuación de Schrödinger, y el primero que lo predijo fue Richard Feynman. Esta ecuación es la más básica que uno puede encontrar para predecir el comportamiento de un electrón, y su solución nos proporciona una fórmula para determinar la probabilidad de que una partícula se encuentre en un lugar determinado. Cuando uno la resuelve para el caso en el que hay una barrera de potencial, o zona prohibida para el electrón, entre dos zonas permitidas (el ejemplo del cable cortado), obtenemos una probabilidad distinta de cero de que atraviese de uno a otro. Es decir, el efecto túnel. No voy a entrar en detalles matemáticos, porque creo que sólo van a confundir más que ayudar, y aquél que quiera profundizar puede consultar la bibliografía.

Ahora bien, creo que puede ser difícil imaginar un ejemplo de una barrera de potencial. De hecho, este es uno de los motivos por los que creo que este efecto está mal explicado a nivel divulgativo. Generalmente, lo que suelen hacer los divulgadores (lo que yo he leído), es compararlo con el caso de una pelota y una colina. Veamos: suponen que lanzamos una pelota colina arriba. Si no le damos suficiente impulso, la pelota no tendrá energía para subir a lo alto de la misma, y luego bajar debido a la gravedad, así que nunca llegará al otro lado. Ahora bien, dicen, cuando tratamos el mundo cuántico, hay una probabilidad no nula de que la pelota pase "a través de la colina" y aparezca en el otro lado, aunque no tuviese energía suficiente.

El problema que le veo a esta explicación, es que conduce a un error que he visto que comete mucha gente, y que yo mismo cometí antes de estudiar la carrera. A saber: uno cree que la cuántica permite que la materia se atraviese, de tal forma que si pudiésemos producir ese efecto a nivel macroscópico, podríamos atravesar paredes y cosas así. ERROR.
En realidad la cuántica no dice que la materia pueda atravesarse. El símil no me parece correcto, porque una barrera de potencial no tiene masa. Sería más correcto decir que es un campo de fuerza que impediría que la partícula pasase por allí. Estoy seguro que el que propuso ese ejemplo (que no recuerdo en qué libro lo leí, lo siento), estaba pensando en el potencial gravitatorio que existe entre la parte baja y la alta de una colina, pero la gente que no está entrenada, fácilmente puede confundir la colina en sí y su materia o masa, con el potencial, que es lo único que nos interesaría en la explicación.

Pensándolo bien, podría hacerse un ejemplo con los Jedis. Podríamos imaginar que Han Solo, que no es Jedi, tiene la habilidad de sufrir efecto tunel en todo su cuerpo al mismo tiempo. Si un Jedi generase un campo de fuerza a su alrededor para "encarcelarle" (un Jedi del Lado Oscuro, claro), Han Solo, cuál electrón de 85 kg, podría atravesar el campo y salir, libre, al otro lado, gracias al efecto túnel. Eso es esencialmente lo que hacen los electrones en los microscopios de efecto túnel, y eso es lo que nos dice que deben hacer, la ecuación de Schrödinger.

Después de todo este rollo, alguien se puede preguntar que para que sirve esto, además de lo puramente académico. Como ya he ido comentando, existe un aparato que se llama Microscopio de Efecto Túnel, cuya invención les supuso el Nobel a Gerd Binning y Heini Rohrer. ¿Cómo funciona? Consiste en una punta metálica extremadamente pequeña, que se acerca al material que queremos observar hasta algo menos de 5 amstrongs. Entre la punta y el material, que debe ser conductor o semiconductor, se crea una pequeña diferencia de potencial (la barrera propiamente dicha) y se mide la microcorriente que se genera. Entonces, como sabemos de qué manera depende el efecto túnel de la distancia, podemos calcular esa distancia entre el último átomo de la punta, y la muestra. Así, haciendo que la punta se mueva por la superficie barriendola, obtenemos un mapa en relieve de la misma. Las imágenes tienen resoluciones atómicas. Además, la mayoría de STM permiten, cambiando la diferencia de potencial y haciéndola suficientemente fuerte, manipular átomos a nivel individual, tal y como hicieron en IBM. Pero en esto último, no interviene el efecto túnel.
     Primera imagen generada y obtenida con un microscopio de efecto túnel
     por los laboratorios de IBM.


Dejo algunos enlaces a otros blogs y páginas que hablan también de este sorprendente efecto, y que seguro que explican más cosas que yo no he hecho. Así que no os quedéis con la curiosidad sin satisfacer:

Microscopio de efecto túnel:

Efecto Túnel:
Aquí no queda más que poner algo de bibliografía más formal, por si alguien quiere consultarla:

Varios:

 

viernes, 20 de agosto de 2010

Creatividad, Inspiración

Leí ayer un artículo de NEWSWEEK que realmente me inspiró, o me motivó, no sé. Habla sobre la creatividad de América (entendida como EEUU, pero ellos son así). Trata sobre el declive de la creatividad en los estudiantes estadounidenses, motivada por muchas causas, pero entre otras, la obsesión por completar el currículum escolar en cada curso. En vez de preocuparse por desarrollar habilidades en sus alumnos, los profesores están siendo empujados a cubrir todo el temario de cada asignatura, sin tiempo para nada más. Así que los alumnos se convierten en meras enciclopedias (y ni eso). La cuestión es que los mismos profesores se preocupan, y las autoridades escolares facilitan en cierta medida la solución, realizando estudios o usando tests de creatividad (el test de Torrance es el que mejor parece indicar la capacidad creativa de cada uno). En el fondo están muy convencidos de que han llegado a donde están, gracias a su creatividad a la hora de solucionar problemas (tecnológicos, económicos, los que sean), y eso lo valoran bastante.

Pues resulta que han realizado muchos estudios sobre la creatividad, cómo se desarrolla, y cómo se puede mejorar esta capacidad. El artículo es bastante interesante, pero lo que de verdad me hizo escribir esto, es apenas un párrafo, cuando explica como el cerebro busca una solución a un problema. Primero usa el hemisferio derecho para encontrar toda la información posible relacionada, aunque sea mínimamente, con el asunto en cuestión. Luego se pasa la información al hemisferio izquierdo, que busca patrones ocultos, significados alternativos y realiza abstracción de alto nivel sobre esa información. Entonces, el cerebro cambia radicalmente su forma de actuar, y pasa de relaciones vagas e imprecisas entre los datos que contiene, a un pensamiento concentrado y preciso, engranando las diferentes piezas de información, buscando la forma de encajar y solucionar el problema con esas piezas. Es esa facilidad para cambiar de un tipo de proceso al otro lo que convierte a alguien en una persona creativa, porque resulta que si tardas en realizar ese cambio de proceso, pierdes algunas de las relaciones vagas y difusas que has establecido, y por tanto, puede que pierdas buenas ideas. Y ahora viene lo que me encantó, las frases que hicieron que esté escribiendo esto:

In a flash, the brain pulls togethers these disparate shreds of thought (...)into a new single idea that enters consciousness. This is the " aha!"  moment of insight, often followed by a spark of pleasure (...)

Es decir, en un segundo el cerebro junta toda la información, la encaja y forma una idea, la idea, que en ese momento empieza a ser consciente para nosotros. El momento, como dice el artículo, del ¡Ajá!, que suele dejar paso a la chispa de placer que uno siente cuando sabe que ha tenido una gran idea (aunque sea para arreglar el enchufe). Y muchas veces me ha pasado esto, según lo leía, me reconocía en esos momentos difusos, en los que barajas posibilidades, ideas, un pensamiento poco claro, borroso, que te pasa por la cabeza de todo, pero nada de forma clara. Hasta que ¡pas! te das de frente con la idea.

Lo que me ha encantado, además de que en inglés queda estupendo, las cosas como son, es la forma en que describe ese proceso. Algo que nunca me habría sido posible explicar o describir.

Otro día seguro que comentaré lo que me ha hecho pensar el artículo sobre los americanos, quizá el leer una revista de ellos, me ha hecho pensar que algunas de mis ideas preconcebidas no son todo lo correctas que me parecían. Pero eso otro día...