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jueves, 9 de mayo de 2013

¿Aún soñamos con las estrellas?

Esta mini entrada no es más que la excusa, en cierto modo, para poner el siguiente video. es un vídeo que ha grabado la sonda Cassini que lleva 9 años orbitando alrededor de Saturno. Hasta ahora, el hemisferio norte de Saturno estaba en invierno y no se podían obtener imágenes del mismo por estar a la sombra. Resulta que ahora ya se puede observar y el espectáculo es grandioso: un enorme huracán, fijo en el polo norte, rotando sin parar.



Siempre que observo estos vídeo e imágenes de sondas espaciales que hemos lanzado al espacio y que nos mandan información desde distancias enormes, sigo preguntándome porqué es tan difícil encontrar estas noticias en más medios de comunicación. ¿Soy yo que no estoy atento, o es que hemos dejado de soñar con las estrellas? Yo sigo asombrándome con estas imágenes.

domingo, 21 de abril de 2013

¿Es ciencia lo que no es medible?

A raíz de una agradable visita a unos amigos en un país de desagradable clima, surgió una conversación con ellos sobre ciencia, pseudociencia, escepticismo y demás. La chica (siempre hay una chica) me preguntó algo que aún no estoy seguro de saber contestar: "Lo que no se puede medir, ¿es ciencia?" Como medida cautelar, le dije que sí, pero aún así sigo sin tenerlo claro. Para contestar correctamente habría que, quizá, concretar más la pregunta. Por ejemplo, habría que especificar si "eso que no se puede medir" no se puede hacer porque aún no tenemos los medios (¿podremos llegar a medir "la intensidad" de un sentimiento, la longitud de un recuerdo?) o bien porque "eso" es no medible.

En primer lugar, habría que definir qué significa medible. Empecemos por lo fácil y definamos medir como "el hecho de cuantificar o de obtener un número asociado a un evento o sistema físico". Es decir, que algo sería medible si podemos expresarlo con un número dentro de una escala.

Pues bien, este detalle de medible o no encierra otro curioso problema, llamémoslo, filosófico: ¿es medible todo lo que existe en el Universo o hay entidades que no son medibles? No es una pregunta tonta, como podría parecer en un primer momento, y no creo que haya una respuesta más allá de una convicción o creencia personal.

Si consideramos que sí, que todo es medible, esto implica dos cosas: que en algún momento llegaremos a medirlo (si no se destruye la civilización y el conocimiento sigue avanzando, que no es poco) y que somos máquinas. Nuestros sentimientos serán también medibles en algún sentido (o en varios) y podrían llegar a interpretarse como reacciones ante eventos. La clave sería que, al ser medibles, podríamos llegar a simularlos en un ordenador (no hay más que ver qué valores toma la tristeza, por ejemplo, cuando recibe el estímulo "rechazo amoroso" y luego realizar la simulación) llegando a la cuestión: "¿Podríamos decir que el ordenador siente tristeza, si hacemos esta simulación? ¿Bastaría hacer lo anterior para considerar que "algo", como un ordenador, siente? Obviamente esto es un debate que podría dar para un libro. De hecho, uno como el que estoy re-leyendo, "La nueva mente del emperador" de Roger Penrose. Trata sobre inteligencia artificial y también sobre preguntas como al anterior. Recomendable si alguien se encuentra especialmente valiente, ya que Penrose se caracteriza por hacer libros de "divulgación para científicos" por decirlo de forma sencilla, y suelen ser duros de leer (aunque muy interesantes).

Siguiendo con la asunción de que todo fuese medible, lo segundo que implica es, en este caso, la respuesta a la pregunta que ha dado lugar a este post: "¿Es ciencia lo que no es medible?". Esa respuesta será "No". Ya que entendemos la ciencia como la descripción (más aproximada) que conocemos del Universo y todo lo que contiene, si consideramos que "todo" es medible, la respuesta debe ser que lo que no lo es, no sería ciencia, sino brujería, pseudociencia, invención o lo que queráis. Pero no me despellejéis todavía. Veamos que implicaría que consideremos otra cosa.

Si, por el contrario, consideramos que no, que no todo lo que existe ni lo que pasa en el Universo es medible, habría que ver qué cosas no serían medibles y si son ciencia o no. En eso estuve entretenido gran parte del camino de vuelta, así como en escribir la entrada sobre escepticismo que espero publicar pronto. El caso es que si existiesen procesos, objetos, eventos o sucesos sin más que no fuesen medibles o cuantificables, tendríamos que replantearnos completamente el universo. Si existiese por ejemplo la magia, en el sentido en que hubiese gente que pudiese lanzar hechizos, ¿qué serían esos hechizos? es decir, ¿cómo afectarían al mundo, a los átomos? Si alguien te lanzase un hechizo de fuego ¿cuál sería el proceso por el que se produjese una llamarada? ¿Sería un fuego como el normal, átomos con mucha energía que producen reacciones de combustión mediante aumento de temperatura? ¿o cómo lo haría?

Yo veo un problema a eso de que hubiese eventos no medibles. Las leyes del comportamiento atómico, las leyes químicas y, en general, todas las leyes que rigen el comportamiento de la materia (y de la física) son cuantificables, por lo que cuando decimos que son afectadas por algo, deben serlo en una cantidad determinada. Por ejemplo, decimos que mi "magia" particular afecta a la temperatura de una habitación haciendo que aumente. Eso implica que de alguna manera afecto el movimiento de los átomos y moléculas del aire de forma que aumento la temperatura. Pero para hacer eso, tengo que considerar que mi "magia" sí está cuantificada ya que "aumenta la temperatura x grados centígrados", de forma que resultaría medible.

Resumiendo, creo que lo único que, hoy en día, podría no ser medible, podrían ser las emociones y comportamientos humanos, porque el resto de procesos que se me ocurren, serían medibles de alguna forma, aunque fuese aún desconocida. También puede ser la falta de ideas ocurrentes por mi parte...

El caso es que, para terminar esta reflexión sin conclusión clara, pienso que el creer (ya que, de momento, no sabemos suficiente sobre esta cuestión y yo menos, que no soy neurólogo ni nada parecido) que los sentimientos sean medibles o no ya enlaza con creer que el YO, la persona que "habita un cuerpo", sea sólo un conjunto de procesos en el cerebro o bien, creer que no, que hay algo más: alma, propiedades emergentes... Lo que sea que signifique ese "algo más".

En fin, hasta aquí mi pildorita de demencia de hoy. Saludos!

miércoles, 4 de abril de 2012

A vuelapluma: La masa

Peluche del bosón de Higgs. Créditos: The Particle Zoo
Ahora que está de moda el LHC, que recordad iba a destruir el mundo, y el bosón de Higgs, sale a la palestra el tema de la masa. Esa propiedad de la materia que todos damos por hecho, pero que, ¡oh sorpresa!, es un "enigma" para los científicos (concretamente para los físicos). Y la gente se preguntará extrañada ¿por qué es un enigma? La masa es... la masa. ¿O no? En realidad, ¿qué es la masa de un objeto? 

La masa es, básicamente, la cualidad de la materia de oponerse al cambio de su movimiento. Pero en las ecuaciones del Modelo Estándar la masa no surge de manera espontánea, sino que hay que meterla con calzador. Es decir, teníamos unas ecuaciones (un lagrangiano para los puristas) que nos describía qué partículas existían (las que conocíamos por los experimentos) y, además, detallaba cómo interaccionaban de manera correcta (de nuevo, comprobado por los experimentos). Sin embargo, existía un problema: la masa no aparecía en las ecuaciones. Y esto sí es grave, porque uno puede tener el modelo más bonito y precioso del mundo que si los resultados no concuerdan con las observaciones y experimentos, ya lo puedes tirar a la basura.


Así andaban las cosas. Tras muchos teoremas, trabajos y papers publicados y después del trabajo de muchos físicos, se realizó una modificación del Modelo Estándar (no se podía introducir un término de masa si no se rompe la simetría gauge electrodébil) que llevó a unas nuevas ecuaciones casi idénticas a las anteriores, salvo que contenían unos términos que se podían asimilar a la masa de las partículas. Pero como regalo a todo esto, aparecía también un término que no estaba antes y que tenía la forma (matemáticamente hablando) de una partícula de tipo bosón que intervenía en todos los términos nuevos que representaban la masa. Este es el llamado bosón de Higgs que tanto revuelo ha provocado. Como nota para entender lo que pretendo explicar en el párrafo siguiente, tengo que decir que en la física de partículas siempre que se habla de una partícula, se asume que hay un campo asociado a ella: como ejemplo más conocido el fotón, que tiene el campo electromagnético asociado a él.

¿Querías partículas? Pues toma dos tazas... Créditos: Revista Ciencia



El caso es que este bosón interaccionaría con todas las partículas y las dotaría de masa. Si recordamos la definición de masa del principio, es la propiedad de la materia de oponerse al cambio de movimiento. Intentando encajar esto con el Higgs, de forma visual y poco rigurosa sería como si el Higgs fuese un líquido viscoso (pensad en la miel) que inundase todo el espacio. Las partículas en su interior tendrían dificultad de cambiar de movimiento debido a su viscosidad y eso se correspondería con su masa. Cada partícula, dependiendo de la dificultad que tuviese para cambiar su estado de movimiento, tendría asociado un número que se correspondería con su masa.


NOTA A LECTORES NO-TÉCNICOS
Espero que esta pequeña entrada os provoque el interés por estos temas tanto como me pasa a mí. Os invito a bucear por los enlaces que he introducido para ir sabiendo más, aunque sea de una forma superficial. Lo cierto es que, a pesar de haber estudiado estas cosas en la carrera, aún se me escapa el tiempo entre los dedos cuando empiezo a saltar de página en página de la Wikipedia, leyendo todo lo que esté relacionado con estos temas. Los enlaces no son muy técnicos (ya digo, Wikipedia y otra fantástica página que he encontrado sobre estos temas que es Acercándonos al LHC), así que se pueden seguir sin tener grandes conocimientos en la mayoría de los casos.


NOTA A FÍSICOS
Esta entrada está escrita a "vuelapluma", ya que es un tema muy complicado que no domino en profundidad aún (estoy en ello). Por ello sé que aquellos que han estudiado electrodinámica cuántica y/o el modelo estándar, estarán horrorizados y con las manos en la cabeza. Sin embargo, creo que puede ser útil para gente que no sepa de estos temas, explicarlo de esta forma tan "horriblemente sencilla" y conseguir algo de interés por temas tan apasionantes. Es por esto que me he lanzado a la piscina de esta manera tan temeraria y por lo que pido "cuartel" de parte de aquellos que saben en profundidad y estudian estos temas.

lunes, 12 de marzo de 2012

Metáfora de la evolución

He encontrado este fantástico vídeo en el que se realiza una sencilla experiencia. Se pidió, de forma secuencial, a 500 personas, que trazasen una línea, poniéndoles la anterior (según he entendido). De esta forma, pequeñas desviaciones se van pronunciando, incluso llegando a separarse de la línea principal. Es una forma muy visual de entender cómo funciona la evolución: pequeños cambios seguidos de otros pequeños cambios; en alguna ocasión un cambio más brusco... 

En fin, como no soy un experto en biología evolutiva, dejo que el vídeo hable por mí.


miércoles, 29 de febrero de 2012

Encuesta: ¿Para qué vale un físico?

Hace un tiempo enlacé una encuesta que había lanzado Emilio Otero en el grupo de LinkedIn "Físicos en la industria". Los resultados eran interesantes, pero el número de participantes era demasiado bajo como para poder sacar conclusiones. Aún a pesar de esto, se formó un debate en el grupo sobre cómo conseguir mayor difusión y mayor número de participantes para poder sacar alguna conclusión más certera, así que Emilio comenzó a contactar conmigo y con más bloggers y participantes para mejorar los resultados.

Tras un buen número de propuestas muy interesantes, se cogieron las ideas que parecían mejores y se ha creado una nueva encuesta que esperamos obtenga mejor número de participación. Así que aquí os dejo el enlace para que todo aquél físico que pase por aquí, haga la encuesta y la comparta, si quiere. La encuesta ha sido posible gracias a la gente de Beyond Physics, que la han diseñado en base a las ideas aportadas. Gracias por participar y dar difusión.

Encuesta: ¿A qué se dedica un físico?

martes, 14 de febrero de 2012

Los "límites" de los problemas geométricos



Aún recuerdo perfectamente la primera vez que mi abuelo me explicó un problema geométrico, y cómo descubrí cierta fascinación con las matemáticas. Se trataba de una paradoja, que podría ser una versión de la paradoja de Aquiles y la Tortuga de Zenón, entre dos líneas rectas paralelas. La cuestión era la siguiente: las líneas rectas son infinitas y dos rectas paralelas no se cortarían jamás. Ahora trazamos una línea perpendicular a ambas, de forma que el ángulo comprendido entre cada recta y esta línea es de 90º. La siguiente línea que trazamos está inclinada, de manera que se forma un ángulo agudo entre la línea y una de las rectas paralelas, y un ángulo obtuso entre la línea y la otra recta. Como en el dibujo.



De esta forma, continuaba mi abuelo, el sentido común nos dice que la línea que une las paralelas llegaría a tener un ángulo de 0º con la paralela de abajo. Es decir, sería paralela también. Pero como la progresión nos dice que todas las líneas acaban cortando a la paralela superior en algún punto, la conclusión sería que las líneas paralelas se cortan en el infinito. 

Es una conclusión impactante, al menos a mí me lo pareció en su momento. Aunque no es cierta y vamos a ver porqué.Resulta que cuando Zenón planteó su paradoja, aún no se había desarrollado el concepto de límite. ¿Y qué es ese concepto? Copio y pego de la Wikipedia:

En matemática, el límite es un concepto que describe la tendencia de una sucesión o una función, a medida que los parámetros de esa sucesión o función se acercan a determinado valor.
¿Qué significa esto? Pues que miramos la función y vemos a qué tiende su incógnita (la x suele ser la letra más usada). Cuando hay varias x en la fórmula, hay una serie de pasos que permiten ir simplificando la ecuación para poder descubrir a qué valor tiende cuando la x tiende a infinito (en realidad, la x puede tender a cualquier valor y también calculamos su límite). Así que este problema se tiene que resolver sacando la ecuación que "corresponde" con el problema.

Para ello, basta con aplicar trigonometría en el dibujo anterior de manera que terminemos obteniendo una relación entre el ángulo que forma la línea con la perpendicular a las dos paralelas (que puede tomar valores desde 0º hasta 90º, que correspondería con el momento en el que es paralela a la recta de abajo) y la distancia desde nuestro origen en que corta a la paralela superior.

 

No voy a entrar en detalles, pero no es muy complicado. La ecuación final que obtenemos es 
x=5 tg(a) 
(en realidad obtenemos dos ecuaciones como la anterior, pero una de ellas tiene un signo menos delante y la descartamos porque nos interesan los valores positivos de la x). Ahora tenemos que ver cómo es la función tangente de un ángulo al que hemos llamado a en este caso. Para ello, vamos a ver la gráfica tal y como está en el enlace de la Wikipedia:


Créditos: http://www.acienciasgalilei.com



¿Qué nos dice esta gráfica? Bueno, sin entrar en mucho detalle, nos vamos a fijar en el punto del eje x (el horizontal) que pone 0,5 π. Este valor es igual a 90º pero en radianes, otra escala de medida de ángulos. En ese punto, la gráfica de la tangente desaparece hacia arriba. En concreto, tiende al infinito. Esto es porque la propia definición de la tangente es tan(a)=sen(a)/cos(a) y cuando a=90º=0,5 π resulta que tenemos tan(a)=1/0 que tiende a infinito. 

Bien, retomando nuestro problema, tendríamos que calcular el límite cuando el ángulo tiende a 90º, la tangente del ángulo tiende a infinito también. Esto significa que no existe límite. Es decir, que las rectas no se cortan en  infinito tal y como creía mi abuelo (en un espacio euclídeo, para los puristas). Pero al menos consiguió que me comenzase a interesar por estos problemas y por las matemáticas en general.

P.D.: He revisado varias veces el texto para evitar cualquier error tonto. Sin embargo, como he estado muy liado, no lo he hecho con la calma que merece. Por tanto, si detectáis alguna errata, decidmelo para corregirlo. Gracias.

martes, 24 de enero de 2012

La belleza de las ciencias

A lo largo de la carrera, según uno va estudiando las matemáticas y las diversas teorías físicas, empieza a despertarse una sensación casi imposible de transmitir a la gente que no estudia ciencias puras. Esta sensación es la de comenzar a apreciar la belleza de las demostraciones matemáticas, la simplicidad elegante de una teoría que consigue encajar de una vez muchos fenómenos aparentemente distintos. No en vano, llega un momento que, cuando uno está intentando resolver un ejercicio, tiene la "certeza" de que va por el buen camino por el simple hecho de que "todo parece encajar" de una manera elegante, hasta el punto de quedarse completamente satisfecho sabiendo que está bien resuelto.

Sin embargo, transmitir esa sensación a quién no sabe matemáticas avanzadas es una tarea casi imposible. en realidad, yo pensaba que era imposible hasta que vi el vídeo que ha motivado esta entrada. En él, el profesor Gell-Mann (mi científico "poco conocido para el público" favorito) explica cómo se han ido unificando ciertas teorías físicas (el electromagnetismo, por ejemplo, unificado por James Clerk Maxwell mediante sus famosas ecuaciones) y cómo los físicos han estado convencidos de que eran correctas por su simplicidad y belleza. Belleza en términos matemáticos: la simetría que tienen, la forma compacta de las mismas, etc. Creo que de cierta forma puede conseguir que los "no matemáticos" intuyan al menos lo que significa belleza. Pone algunas ecuaciones (que no hay que entender siquiera) y está en inglés. Pero se le entiende razonablemente bien y merece la pena el esfuerzo.

jueves, 12 de enero de 2012

Cristalizar o no cristalizar, ésta es la cuestión


El lunes pudimos ver en El Hormiguero 3.0 como Marron producía cristales de plata en una placa de Petri haciendo pasar electricidad a través de una disolución de nitrato de plata en agua. El proceso es bien conocido desde los primeros tiempos de la química, y seguro que más de uno aún lo recuerda (con más o menos cariño, eso depende) de la época del instituto. Se llama electrólisis. En este caso, además de separar los iones disueltos, se produce la formación de los cristales.

Pero no es de la electrólisis de lo que quería hablar. Quería hablar de los cristales. ¿Qué es un cristal? Quizá alguien recuerde que la ventana de una casa no estaba hecha de cristal, sino de vidrio. A lo mejor sabe que las copas de cristal de Bohemia son terriblemente caras (hago una corrección, gracias a mi amigo Fercebe, porque resulta que el cristal de Bohemia sigue siendo vidrio, pero imitando al cristal de roca, así que no sirve como ejemplo), aunque su diseño sea igual que las que se compran en el supermercado de la esquina. Pero puede que no sepa qué es exactamente un cristal. Así que a ello vamos.

Un cristal es un material en el que sus átomos se distribuyen en el espacio de forma regular. Fácil, ¿no? Y hasta parece una tontería. Pero resulta que un cristal tiene unas propiedades interesantes que tienen que ver con la simetría, a saber: un cristal es invariante bajo ciertas rotaciones y ciertas translaciones. En español del normal: si cogemos una parte del cristal (un cuadradito, por ejemplo) y lo desplazamos en ciertas direcciones, resulta que su estructura encaja perfectamente en el nuevo lugar. Lo mismo pasa con las rotaciones. Cogemos ese cuadradito y lo giramos un ángulo determinado y vuelve a encajar perfectamente. ¿Por qué hablo de "ciertas direcciones" y de "ángulos determinados"? Porque depende del cristal en cuestión, esas direcciones y esos ángulos son distintos. 

Veamos un ejemplo sencillo, cuatro átomos situados en las esquinas de un cuadrado. La distancia entre átomos adyacentes es 2 cm (una burrada, pero es un cristal de virtual, así que no pasa nada) y el ángulo que se forma entre las direcciones que unen un átomo con dos contiguos es de 90 grados. En este caso, las "ciertas direcciones" son dos, porque consideramos un cristal plano (es más fácil). Además, no podemos desplazarlo la distancia que queramos, sino que tendremos que hacerlo en múltiplos de 2. Si lo movemos 1 cm a la derecha, dejará de encajar en el resto del cristal, los átomos no coinciden con las posiciones que deberían tener. Pero si lo desplazamos 2, 4, 6... cm tendremos que sus átomos vuelven a coincidir con los demás átomos del cristal. Y los "ángulos determinados" son 90º y múltiplos de 90 (180º, 270º...). Si hacemos esas transformaciones, obtenemos lo mismo que teníamos. Esto es lo que significa que "encaja otra vez". A la parte más pequeña de un cristal que nos permite reproducirlo entero a base de repeticiones, se le llama celda unidad. En nuestro caso, el cuadrado de 2 cm de lado sería la celda unidad. Con ellas podemos reconstruir todo el cristal.


Estructura amorfa del vidrio de sílice



Pues esto es la definición básica: una ordenación de átomos que componga una estructura periódica en el espacio. Entonces, un vidrio de ventana no es un cristal, porque su estructura es amorfa (si fuese periódica, con el grosor que suelen tener, sería más bien translúcido en vez de transparente). Con esta definición, nos damos cuenta de que los metales también son cristales, ya que su estructura es periódica, es invariante bajo ciertas translaciones y determinadas rotaciones y eso ayuda a darle las propiedades de conducción que tienen (bueno, también ayuda cierto asunto de niveles energéticos de los electrones, pero no me voy a meter en eso ahora).

Ahora uno podría pensar: "bien, entonces puede haber cristales de muchísimos tipos, de hecho, debería haber cristales de infinitos tipos, dependiendo de su colocación". Pues sorprendentemente no. Únicamente hay 14 formas distintas de colocar átomos en 3 dimensiones y que cumplan las propiedades que acabamos de comentar. Las llamadas redes de Bravais. En esencia, lo que supone esto es que sólo existen 14 maneras de completar o llenar el espacio a base de repetir una unidad básica, o celda unidad. 



Es como para quedarse tieso. ¿No puedo imaginar más figuras raras que cumplan que su estructura sea periódica? Pues no. cualquier forma que se nos ocurra, tendrá que ser necesariamente alguna de las anteriores (o variaciones de estas, pero la diferencia no será importante). 

Sin embargo, somos cabezones y no nos convencemos, así que tras mucho pensar, nos damos cuenta de que todas las figuras tienen un número par de lados en sus caras. Cuadrados y hexágonos concretamente. Entonces decimos ¿y si elegimos una forma de tipo pentágono, por ejemplo?¿o un heptágono? Entonces descubriremos algo sorprendente y es que no podemos llenar el plano con estas figuras. No en vano, se les llama grupos prohibidos. Estas figuras, o como dicen los cristalógrafos, simetrías están prohibidas porque no hay forma de llenar completamente una hoja de papel dibujando heptágonos o pentágonos sin que queden huecos entre ellos. Por tanto, no podrían existir cristales con estas simetrías.


La sorpresa llegó en 1984, cuando Shechtman, Blech, Gratias y Cahn, trabajando en la obtención de nuevos materiales, fabricaron una aleación que enfriaron de forma ultra-rápida (del orden del millón de grados por segundo, no está mal). Al realizar el análisis cristalográfico obtuvieron unos resultados que sólo cuadraban si consideraban una simetría de orden 5 (para entendernos un pentágono, de las prohibidas). Lo llamaron cuasi-cristal, ya que tenía una estructura ordenada, pero carecía de las propiedades de simetría bajo desplazamientos y rotaciones de los cristales. Sin embargo, y esto lo menciono de pasada por lo complicado del asunto, tienen simetría en el espacio recíproco, que es un espacio matemático definido por unos vectores que se obtienen de los patrones de difracción que produce el cristal. 

Cuasi-cristal pentagonal.
Ya, lo sé, no se ha entendido nada. Es que no es sencillo. Pero para simplificar, resulta que todos los cristales tienen asociado un número determinado de estos vectores que nunca es superior al número de dimensiones espaciales del cristal. Es decir, vivimos en 3 dimensiones (arriba-abajo, izquierda-derecha, delante-detrás) y los cristales tienen 3 vectores de este tipo. Pues los cuasi-cristales tienen más de 3 vectores distintos (linealmente independientes que decimos los frikis). Ya para terminar de decir cosas raras, comentar que estos cuasi-cristales no pueden llenar el espacio tridimensional, como ya se ha dicho, PERO sí podrían llenar completamente y sin huecos o fisuras un espacio de 6 dimensiones. (Reconozco que esto último ha sido sólo para impresionar XD). Como se suele decir, la realidad supera siempre a la ficción.

Bibliografía:

En esencia, me he basado en un trabajo que realicé en la facultad con mi compañero Paco Pamiés sobre cuasi-cristales, para la asignatura de Transiciones de Fase.  No incluyo la bibliografía porque es demasiado técnica y no creo que aporte mucho a quien esté interesado en saber un poco más. Sin embargo, si alguien sigue interesado, encantado se la proporcionaré.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Libros del 2011

Tal y como han hecho en Un Punto Azul Pálido, voy a hacer una retrospectiva de los mejores libros que he leído en este 2010. Llevo unos años en los que básicamente he leído libros de ciencia ficción (de la buena), divulgación y de física. Quizá he dejado un poco de lado la literatura clásica, la novela. Pero creo que no he salido perdiendo, ya que, al contrario de lo que la gente tiende a pensar (cuando no leen ciencia ficción), hay un montón de libros que son muy grandes y que todo el mundo debería leer: las distopías de Asimov y la evolución de la sociedad humana en mundos con robots; la colonización de Marte y la creación de nuevas formas sociales en la trilogía Marte Rojo, Azul y Verde; lo peligroso que es el anumerismo en estos días que presenta Allen Paulos en El Hombre Anumérico...

Con esto no quiero decir que sea mejor que las novelas de ficción (sin la ciencia delante). Simplemente que no dispongo del tiempo necesario para leer todo lo que me gustaría, así que priorizo. Y en este caso, la ciencia ficción, la divulgación y los ensayos tienen clara preferencia. El caso es que, tras leer la entrada en Ese Punto Azul Pálido sobre los libros que ha leído en este año, como la mayoría encajan en los casos que he comentado, me he decidido a hacer lo mismo y comentar los mejores libros que he descubierto (o conseguido al fin) este año, así como poner por escrito algunos de los libros que me propongo leer el año que viene, a modo de propósito de año nuevo y esas cosas.

Por supuesto, la entrada no será de forma cronológica, ya que no suelo llevar mucho control sobre cuándo empiezo ni acabo los libros. Vamos a ello:


Divulgación y Ensayo:


El gran diseño, Stephen Hawking. Empezando por los famosetes. El libro está bien, muy divulgativo y con buenas ilustraciones. Sin embargo, a veces resulta difícil diferenciar entre los modelos físicos contrastados y los que son meras hipótesis. Eso quizá sea así por su público objetivo, que es gente sin muchos conocimientos sobre física, pero creo que debería haber puesto más énfasis en esto. Aún así, es interesante echarle un vistazo.


El gen egoista, Richard Dawkins. Brillante, genial y muy clarificador. Una explicación de la teoría de la evolución aplicada a la idea de gen. Muy bien planteado y, aunque tiene algunas partes algo densas, lo cierto es que merece la pena el esfuerzo de seguir la lectura. Creo que me ha dado un conocimiento sobre las ideas evolutivas que no tenía hasta ahora. Para mí ha sido revelador. Muy recomendable.


El hombre anumérico, John Allen Paulos. Llevaba tiempo detrás de comprar este libro, así que cuando lo conseguí me lo leí de un tirón. En esencia, da las razones por las que, hoy en día, no tener ninguna noción de matemáticas y no entender los números es muy peligroso. La posibilidad de ser engañado, estafado o manipulado cuando no se tienen las nociones básicas de la comprensión de números (no basta con saber las 4 operaciones básicas, hay que entenderlas un poco) se multiplica enormemente. Da muchos ejemplos, calcula las probabilidades de estos ejemplos y da algunas nociones útiles para aplicar esas ideas. También muy recomendable.


El cisne negro, Nicholas Taleb. Oí hablar muy bien de este libro a mucha gente, así que estaba deseando leerlo. Sin embargo, creo que como @DaniEPA, me sentí defraudado por el libro en seguida. Parece que pretende derrocar el imperio de la distribución normal, y argumenta que hay muchos casos extremos, sucesos improbables, que hacen que las previsiones usando medias y usando la distribución normal sean inseguras, puedan ser "destruidas" por sucesos improbables. Muy bien, eso lo sabemos. Pero ¿qué tendrá que ver? Es claro que usando estas distribuciones, ocurren sucesos improbables que pueden desbaratar las previsiones de una empresa, de un banco o de las personas. Pero como él mismo dice, son sucesos improbables, y por tanto, impredecibles. No aporta nada nuevo. La única idea que saco del libro es "Van a ocurrir cosas que no hablemos previsto". Vale. Pero no hacían falta 400 página para decirlo. La mayor parte del libro trata sobre cómo se hacen previsiones o cómo el mundo se estructura en torno a los sucesos habituales, sin prestar atención a los posibles sucesos improbables, que además no son predecibles. Pero se queda ahí. algo así como un agorero que no da soluciones a problemas que ya sabemos que existen.


In search of the ultimate building blocks, Gerard 't Hooft. Un repaso de la investigación en física de partículas, desde que se descubrieron las partículas más sencillas hasta los modelos de gran unificación. Creo que no existe versión en castellano, así que a repasar el lenguaje de Shakespeare. Sin embargo, el libro bien lo merece. No es un texto avanzado, pero tampoco da concesiones. Es muy interesante, pero como hay muchas partículas elementales y las teorías son complejas, hay que estar concentrado. Es de los mejores que he leído este año, aunque tendré que volver a leerlo porque hay mucha tela que cortar en él. Muy recomendable.

Los objetos fractales, Benoît Mandelbrot. La obra que publicó después de desarrollar la teoría de fractales. A pesar de que pretende tener un tono divulgativo, es bastante técnico. Usa muchos conceptos matemáticos sobre topología que da por sabidos, y eso hace que no sea sencillo seguir sus explicaciones. La conclusión que saqué es que sigo sin saber qué es un fractal, matemáticamente hablando. No me ha convencido mucho, esperaba más. Igual es que me faltaban conocimientos, que es probable.


Ciencia Ficción:


METRO 2012, Dimitry Glukhovsky. En un futuro, tras un holocausto nuclear, la población se ha refugiado en el Metro, siendo cada estación una ciudad-estado, y formando alianzas con otras estaciones de la misma línea, guerras contra estaciones de líneas diferentes... Los pocos recursos disponibles se obtienen de incursiones al exterior, peligrosas y poco fructíferas. De repente, comienzan a aparecer seres oscuros de la superficie que provocan un terror indescriptible a su paso. El protagonista se lanzará a una aventura para pedir auxilio a más estaciones e intentar frenar esa amenaza. Al final nada saldrá como espera.
Es una historia muy bien hilada, en la que se imagina cómo sería una sociedad sometida a esas circunstancias. Además, la aventura del protagonista nos mantiene en vilo constantemente. Muy buen libro y muy buena ciencia ficción.


Asimov. Así, sin títulos concretos, porque he leído varios: Trilogía de la Fundación, Los límites de la Fundación, Bóvedas de Acero, Los robots del amanecer, El sol desnudo, Los propios dioses... Creo que no he leído más de Asimov este año, pero no está nada mal. La mayoría de los libros que tratan de robots, mantienen cierta línea temporal (con diferencias de milenios entre sus historias) y es increíble cómo recrea el futuro de la raza humana en su expansión por el Universo haciendo, además, que evolucione esa sociedad debido al paso de los años. Qué puedo decir, aparte de que es el mejor escritor de ciencia ficción que existe, desde mi humilde opinión. Simplemente recomiendo que elijáis un libro, uno cualquiera, y lo leáis. Estoy seguro de que iréis a por más.


Marte Verde, Kim Stanley Robinson. La segunda parte de la trilogía. Ya leí el primero, Marte Rojo, y lo recomiendo muchísimo. He de decir que tras acabar el libro, me leí un par más sobre Marte y sobre lo que conocemos del planeta. Así llegó a gustarme el libro. Este es diferente, ya que no se centra en la geología ni en la tecnología necesaria para sobrevivir en ese entorno, sino que se centra en cómo la sociedad marciana se intenta construir con principios diferentes a la Tierra (es otro planeta, es lógico). Además se suma el hecho de que la Tierra no quiere perder los beneficios de Marte, pero los marcianos no quieren ser lastrados por un planeta superpoblado y violento. Una historia de la independencia planetaria. También es muy bueno y recomendable. A ver qué tal es el tercero.


Novela:


El sueño del celta, Vargas Llosa. No había leído nada de este escritor, pero me regalaron este libro en las Navidades pasadas. Sí recuerdo que es el primer libro que empecé este año, y probablemente el primero en ser acabado. Es una historia basada en la vida de Roger Casement, un irlandés que pasó de ser fiel al Imperio británico a ser un fiel defensor de la autodeterminación del pueblo irlandés. Denunció los horrores del colonialismo gracias a haber estado en esas tierras (el Congo belga y Suramérica). Poco a poco se va descubriendo cómo fue cambiando de posición hasta que llegó a liderar grupos independentistas. Es una gran novela, muy bien escrita y que merece ser leída en honor a este gran hombre. Creo que leeré más cosas de Vargas Llosa a partir de ahora.


El caballero del jubón amarillo, Pérez-Reverte. La quinta entrega de las aventuras del Capitán Alatriste en la España del imperio. Recreación genial de la vida de aquella época, de sus costumbres y de la forma de ser de los españoles entonces. Sus idiosincrásias y sus contradicciones, la mezcla del honor con la crueldad... Una genialidad muy entretenida. Además, también hay tiempo para introducir un poquito de historia de España en las páginas del libro, sin que se haga aburrido sino todo lo contrario. Aunque con este autor pasa que, o te encanta o no lo soportas. A mí me encanta.


Futuros propósitos para 2012:


Electrodinámica cuántica, Richard Feynman. A ver qué tal explica este follón el genio del siglo XX. Cuento con la ventaja de haber estudiado esto en la carrera, pero seguro estoy de que aprenderé mucho.


Road to reality, Roger Penrose. Estoy leyéndolo ya, pero es un buen tocho. ¿De qué va? Bueno, pues explica prácticamente todo lo que se sabe en física, con las consecuentes matemáticas. Es decir, hay muchos capítulos que tratan cosas que ni he visto en la carrera. Penrose, como siempre, sin concesiones. "La física requiere esfuerzo, y lo vas a saber" parece estar diciendo. Aún así, interesantísimo... si tienes una buena base de física para ayudarte. Si no, hay muchas más opciones más asequibles. Este es duro.


La teoría del todo, Stephen Hawking. Son varias conferencias que dió que tratan desde el Big Bang a los agujeros negros.


Marte Azul, Kim Stanley Robinson. Para acabar la trilogía.


Thermodynamics, Enrico Fermi. Un librito bastante fino, pero que da las bases de la termodinámica bien explicada, la madre de las ciencias. No es muy denso, pero hay fórmulas. De momento, tiene buena pinta.


The physical principles of the quantum theory, Heisenberg. Siempre me dijeron en el cole que hay que leer a los clásicos. Bueno, esto es lo que pretendo hacer. Aunque, igual que el anterior, requiere de cierto esfuerzo.


Pues lo dicho, hasta el año que viene.