Ultimamente se han oído buenas noticias con respecto a los fraudes y las estafas. En concreto hablo de las acciones legales que emprendió FACUA contra la famosa Power Balance. Después de que muchos blogs y sólo UN medio (y UNA vez que yo sepa) se hartasen de intentar explicar que todo eso no era más que el timo de la estampita, pero con aires New Age y tecnológicos; tras dejarme (como otros muchos) la voz en vano intentando explicar a quienes no quieren oir; sufrir la ignorancia ajena como una espina propia... Como digo, tras todo esto, una asociación de protección al consumidor, en vista de la inoperancia de las entidades y ministerios de sanidad frente a la estafa, se decidió a contraatacar.
Uno pensaría que ahora, a todos estos catetos que proclamaban a los cuatro vientos que la ciencia había sido burlada, a todos los que se jactaban de no entender ni una palabra de ciencia, pero que sabían que eso les funcionaba, y a esos famosetes y políticos irresponsables (una figura pública ha de ser responsable con su forma de actuar en público, no en vano es una imagen de referencia) que lucían orgullosos el trozo de plástico absurdo, se les debería caer la cara de vergüenza.
Pero no. La vergüenza no existe en el mundo del dinero, ni entra en sus planes renunciar a anunciar un producto falso, pero que da dinero. El caso es que esto es lo que pude ver en muchísimas estaciones de Metro en Madrid. Lleva días y se anuncia también en las dichosas pantallas de tele que nos han metido con calzador en los andenes.
Un partido de fútbol jugado por los más míticos jugadores (valga la redundancia) del Real Madrid y del Milan. Un evento deportivo más, incluso interesante, pero si uno se fija en los patrocinadores, llega la sorpresa (¿o quizá no?) En la siguiente foto se ve mejor a lo que me refiero, aunque seguro que algún ojo avispao sepa ya de qué hablo:
Sí, nuestra querida PB está de nuevo allí, debajo justo de La Suma de Todos. Sinceramente no sé qué pensar, ¿todo es por el dinero, o todos estos organismos y empresas son tan incultos que no saben que es una estafa? O peor, ¿lo saben y se la suda, porque lo que manda es la pasta? Bueno, en una empresa me puede parecer bien o mal, pero ¿la Comunidad de Madrid? Claro que Espe fue una de las más sonadas ministras de curtura de este país...
Con respecto a que sepan que es una estafa y aún así les dé igual, hace poco hablé con alguien que trabaja en una tienda de deportes extremos, que vende la EFX (que viene a ser el mismo perro, con distinto collar) y aunque no cree que funcione y piense que es una estafa, responde a los clientes, sin pudor, que "sí que funciona" y que "bueno, sí que se nota algo más de equilibrio". Por motivos que no vienen al caso, no podía expresar todo lo que pensaba así que expresé una versión edulcorada. Lo que le hubiese dicho es que eso es estafa, y que es ruin engañar a la gente, sabiendo que algo es mentira, sólo por no decirle a tu jefe que no quieres vender eso. En el peor de los casos, cuando tu trabajo pueda peligrar, se puede escudar en que uno no nota nada, ya que los mismos fabricantes parece que aseguran que no a todo el mundo le funciona (sobre todo cuando alguien pone a prueba sus afirmaciones). Cosas como ésta son las que hacen que prospere el pensamiento paranormal y la ignorancia con respecto a la ciencia.
Siempre que me sea posible, evitaré colaborar con esta gentuza que se aprovecha de la gente que no sabe. Aunque sólo sea porque no podría dormir bien por las noches, por la misma vergüenza.
Saludos!
Un mundo visto desde la perspectiva de un alter ego irresponsable, ingénuo y despistado. Sólo déjate enredar por una mente desnuda en un mundo desconcertante.
domingo, 9 de mayo de 2010
miércoles, 14 de abril de 2010
Encontrada una especie que se creía extinta...
Hoy, miércoles 14 de Abril, se ha redescubierto una nueva especie que se creía extinta. Sólo se ha encontrado un especímen, pero es suficiente. Se trata del periodistus cientificus. Especie de periodista que se dedica a informar sobre ciencia en diversos medios de comunicación, informándose previamente y hablando con expertos (de los de verdad) de la materia a tratar, contrastando y leyendo datos y que no se deja engañar fácilmente. No se tenía noticias de esta especie desde que otra especie invasora copó los medios masivos como El Pais, La Sexta y Cuatro, los periodisticuchus magúficus.
Pero resulta que hoy, los incólumes y constantes lectores de la prensa escrita (en papel o en Internet) han visto pruebas inequívocas que apuntan a que quedan ejemplares vivos de los anteriormente citados periodistus cientificus, en las páginas de Público.
- "¡Dios mío! ¡Y en tirada nacional!" - comentan que dijo el primer madrugador (y lector de público) de hoy, al leer los siguientes artículos, obra y gracia del hasta ahora desaparecido periodista:
primer rastro y segundo rastro. Los lectores de temas científicos, aún con cautela, celebran el reencuentro con este querido individuo, que tanto han echado de menos. Esperando más noticias de estos raros especímenes, nos despedimos.
Saludos y Galletas a todos!
P.D.: ví los enlaces a Público en Las penas del Agente Smith. Recomendable. En cuanto venza a mi vaguería, paso el enlace a de mis Favoritos a mi Blogroll.
Pero resulta que hoy, los incólumes y constantes lectores de la prensa escrita (en papel o en Internet) han visto pruebas inequívocas que apuntan a que quedan ejemplares vivos de los anteriormente citados periodistus cientificus, en las páginas de Público.
- "¡Dios mío! ¡Y en tirada nacional!" - comentan que dijo el primer madrugador (y lector de público) de hoy, al leer los siguientes artículos, obra y gracia del hasta ahora desaparecido periodista:
primer rastro y segundo rastro. Los lectores de temas científicos, aún con cautela, celebran el reencuentro con este querido individuo, que tanto han echado de menos. Esperando más noticias de estos raros especímenes, nos despedimos.
Saludos y Galletas a todos!
P.D.: ví los enlaces a Público en Las penas del Agente Smith. Recomendable. En cuanto venza a mi vaguería, paso el enlace a de mis Favoritos a mi Blogroll.
martes, 30 de marzo de 2010
La Hora del Planeta... o la Hora de la Tontada
Acabo de ver un anuncio de Cuatro animando a la gente a unirse a la Hora del Planeta, apagando la tele y aparatos eléctricos en momentos de máximo consumo (por la tarde-noche, en torno a las 8). Todo muy mono. Pero me he puesto ha hacer números mientras recordaba la forma en que promocionaron ese "acto" de rebeldía contra las eléctricas. Decían que si éramos muchos los que nos uníamos a la iniciativa, en cinco minutos de apagón generaríamos pérdidas millonarias a las eléctricas, pongamos X millones de €. Yo seguí la iniciativa.
Viendo lo de Cuatro he pensado que ha vuelto a pasar, una acción "antisistema" que termina siendo adoptada por "el sistema" económico (véase, empresas) para dar sensación de "buenrrollismo" (muchas comillas en la misma frase, humm). Pero claro, las empresas sólo adoptan estas cosas cuando resultan realmente inócuas, cuando realmente no suponen un problema. Así que algo falla. ¿No generamos X millones en pérdidas y esa es una increíble cantidad de pasta? Pensemos:
En 5 minutos, y suponiendo una participación del 100% de la población, hacemos perder ese dinero a las eléctricas, dinero que ganan en 5 minutos de uso eléctrico normal en ese intervalo de máximo consumo. Supongamos que ese consumo máximo dura 3 horas al día, durante 365 días al año. Dividamos esto en minutos:
365 días x 3h/día x 60 minutos = 65 700 minutos de maximo consumo.
Lo vamos a dividir en intervalos de 5 minutos:
65 700 /5 = 13140 intervalos de 5 minutos.
Es decir, 13140 momentos en que las eléctricas ganan X millones por momento. Ahora viene lo interesante. Para cualquier ciudadano de a pie, X millones será una cantidad brutal de dinero, cuya pérdida supondría un durísimo revés económico. Pero es que las eléctricas ganan 13 140 (trece mil ciento cuarenta) veces eso en un año, sólo en el intervalo de máximo consumo, que también se usa la electricidad durante el resto del día y no la tenemos en cuenta.
Bien, visto esto, la campaña La Hora del Planeta no parece ser tan impactante como se pretende. Les dejaríamos ganar "sólo" 13 139 veces la cantidad X. Creo que se van a echar a llorar... y yo no vuelvo a hacer la tontería de quedarme a oscuras en casa como un tonto. Lo dicho, La Hora de la Tontada.
Galletas a todos!
Actualización: Me comentaban amigos míos, que la idea de esta iniciativa, ya no es boicotear a las eléctricas, como recuerdo que se pretendía en un principio. El tema es dar un toque de atención sobre el problema climático que vivimos. Pero si se apagan la torre Eiffel, la Cibeles, la Ópera de Sidney, etc, es porque los gobiernos de los respectivos países ordenan que se apaguen. Entonces, ¿a quién le estamos dando el toque de atención? ¿A Saturno? "Oye, planeta gaseoso inanimado, que sepas y te quede claro que los terrícolas tenemos un problema climático grave, y te estamos dando un toque, no se te vaya a pasar".
Lo que tendrían que hacer los gobiernos, en vez de tanta gilipollez de cara a la galería (un detalle de "buenrollismo", como decía antes) es apostar por tecnologías de futuro (no todo son energías "no tan" renovables y "no tan" ecológicas), limitar el gasto público, empezar a apostar por la tecnología de los motores de hidrógeno, que el reciclaje que hacemos los ciudadanos sirva realmente y se recicle correctamente, etc.
Pero ya sabemos cómo va esto: hacen un poquito el mono para que parezcan tus amiguitos y tal. Así que me temo que seguirán apareciendo eventos chorras como éste, que sirven de más bien poco, desde mi punto de vista.
Viendo lo de Cuatro he pensado que ha vuelto a pasar, una acción "antisistema" que termina siendo adoptada por "el sistema" económico (véase, empresas) para dar sensación de "buenrrollismo" (muchas comillas en la misma frase, humm). Pero claro, las empresas sólo adoptan estas cosas cuando resultan realmente inócuas, cuando realmente no suponen un problema. Así que algo falla. ¿No generamos X millones en pérdidas y esa es una increíble cantidad de pasta? Pensemos:
En 5 minutos, y suponiendo una participación del 100% de la población, hacemos perder ese dinero a las eléctricas, dinero que ganan en 5 minutos de uso eléctrico normal en ese intervalo de máximo consumo. Supongamos que ese consumo máximo dura 3 horas al día, durante 365 días al año. Dividamos esto en minutos:
365 días x 3h/día x 60 minutos = 65 700 minutos de maximo consumo.
Lo vamos a dividir en intervalos de 5 minutos:
65 700 /5 = 13140 intervalos de 5 minutos.
Es decir, 13140 momentos en que las eléctricas ganan X millones por momento. Ahora viene lo interesante. Para cualquier ciudadano de a pie, X millones será una cantidad brutal de dinero, cuya pérdida supondría un durísimo revés económico. Pero es que las eléctricas ganan 13 140 (trece mil ciento cuarenta) veces eso en un año, sólo en el intervalo de máximo consumo, que también se usa la electricidad durante el resto del día y no la tenemos en cuenta.
Bien, visto esto, la campaña La Hora del Planeta no parece ser tan impactante como se pretende. Les dejaríamos ganar "sólo" 13 139 veces la cantidad X. Creo que se van a echar a llorar... y yo no vuelvo a hacer la tontería de quedarme a oscuras en casa como un tonto. Lo dicho, La Hora de la Tontada.
Galletas a todos!
Actualización: Me comentaban amigos míos, que la idea de esta iniciativa, ya no es boicotear a las eléctricas, como recuerdo que se pretendía en un principio. El tema es dar un toque de atención sobre el problema climático que vivimos. Pero si se apagan la torre Eiffel, la Cibeles, la Ópera de Sidney, etc, es porque los gobiernos de los respectivos países ordenan que se apaguen. Entonces, ¿a quién le estamos dando el toque de atención? ¿A Saturno? "Oye, planeta gaseoso inanimado, que sepas y te quede claro que los terrícolas tenemos un problema climático grave, y te estamos dando un toque, no se te vaya a pasar".
Lo que tendrían que hacer los gobiernos, en vez de tanta gilipollez de cara a la galería (un detalle de "buenrollismo", como decía antes) es apostar por tecnologías de futuro (no todo son energías "no tan" renovables y "no tan" ecológicas), limitar el gasto público, empezar a apostar por la tecnología de los motores de hidrógeno, que el reciclaje que hacemos los ciudadanos sirva realmente y se recicle correctamente, etc.
Pero ya sabemos cómo va esto: hacen un poquito el mono para que parezcan tus amiguitos y tal. Así que me temo que seguirán apareciendo eventos chorras como éste, que sirven de más bien poco, desde mi punto de vista.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Kirk Cameron y el plátano de Dios
Kirk Cameron, además de adiestrarnos en las lides de la vida de un adolescente ochentero en "Los problemas crecen", ha dedicado esfuerzo y sapiencia en hacernos ver la realidad bíblica del mundo: el diseño inteligente que rige la evolución. El gran mérito de Kirk es utilizar un argumento irrefutable sobre la existencia de un creador.
Yo pensaba que si Dios existe y es todopoderoso, sólo le cabrían dos opciones: o demostrar de manera unívoca su existencia, exigiendo obediencia, al más puro estilo faraón, o bien pasar desapercibido e impedir con su poder infinito que se demostrase su existencia. Cualquier otra combinación (ahora hago milagros, ahora no...) es más propio de un niño cabrón. Y no creo que las religiones piensen o imaginen un Dios bacilón. Por tanto, intentar demostrar la existencia o no de dios con argumentos o experimentos no tiene ningún sentido. Si ha decidido ser indetectable, lo será. Así que nunca me han convencido argumentos basados en contradicciones de la Biblia y demás libros religiosos, ni tampoco argumentos basados en "mira qué bien funcionan los animalitos" como evidencia de la existencia de este señor.
Pero llegó Kirk al rescate. Kirk, el que me hizo desear desde pequeño ser un ligón romántico y algo golfo (menudo trauma llevo con eso), junto con su mentor en esto del diseño inteligente, Ray Comfort, encontró el argumento definitivo, una observación que nadie ha hecho, pero que es evidencia directa de la existencia de dios:
Aunque reconozco que me surgen dudas. Porque si dios diseñó el plátano de manera que resultase fácil comerlo, que no se te resbale de la mano, con abrefácil (esto sí que me ha epatado) ¿para qué creó el melón? ¿es el coco, quizá, un invento demoníaco? ¿y la piña? Sobre este último alimento, lo cierto es que si dios creó las frutas con una utilidad manifiesta, creo que la piña era un elemento de tortura, no jodas. Y nosotros, impíos y pecadores, hemos convertido un instrumento de castigo creado por el señor, ¡en un alimento! Somos unos herejes.
En fin, más allá de la gracia y tal, intentar demostrar la existencia de dios me parece la cosa más tonta del mundo. Devanarse los sesos con el fin de encontrar un argumento firme, tanto para decir que existe como para que no, es una pérdida de tiempo. Por la misma definición de dios, es imposible demostrar su existencia. Y en cuanto a demostrar su no existencia, es algo imposible también. Más que imposible, absurdo, porque si algo existe, lo enseñas en público y fuera, pero si no existe ¿qué haces?
Aunque por mi parte pueden seguir haciendo estos vídeos, que me echo mis risas. Si queréis leer algo más sobre este asunto, pasaros por el imprescindible La Ciencia y sus Demonios.
Galletas a todos!
Yo pensaba que si Dios existe y es todopoderoso, sólo le cabrían dos opciones: o demostrar de manera unívoca su existencia, exigiendo obediencia, al más puro estilo faraón, o bien pasar desapercibido e impedir con su poder infinito que se demostrase su existencia. Cualquier otra combinación (ahora hago milagros, ahora no...) es más propio de un niño cabrón. Y no creo que las religiones piensen o imaginen un Dios bacilón. Por tanto, intentar demostrar la existencia o no de dios con argumentos o experimentos no tiene ningún sentido. Si ha decidido ser indetectable, lo será. Así que nunca me han convencido argumentos basados en contradicciones de la Biblia y demás libros religiosos, ni tampoco argumentos basados en "mira qué bien funcionan los animalitos" como evidencia de la existencia de este señor.
Pero llegó Kirk al rescate. Kirk, el que me hizo desear desde pequeño ser un ligón romántico y algo golfo (menudo trauma llevo con eso), junto con su mentor en esto del diseño inteligente, Ray Comfort, encontró el argumento definitivo, una observación que nadie ha hecho, pero que es evidencia directa de la existencia de dios:
Aunque reconozco que me surgen dudas. Porque si dios diseñó el plátano de manera que resultase fácil comerlo, que no se te resbale de la mano, con abrefácil (esto sí que me ha epatado) ¿para qué creó el melón? ¿es el coco, quizá, un invento demoníaco? ¿y la piña? Sobre este último alimento, lo cierto es que si dios creó las frutas con una utilidad manifiesta, creo que la piña era un elemento de tortura, no jodas. Y nosotros, impíos y pecadores, hemos convertido un instrumento de castigo creado por el señor, ¡en un alimento! Somos unos herejes.
En fin, más allá de la gracia y tal, intentar demostrar la existencia de dios me parece la cosa más tonta del mundo. Devanarse los sesos con el fin de encontrar un argumento firme, tanto para decir que existe como para que no, es una pérdida de tiempo. Por la misma definición de dios, es imposible demostrar su existencia. Y en cuanto a demostrar su no existencia, es algo imposible también. Más que imposible, absurdo, porque si algo existe, lo enseñas en público y fuera, pero si no existe ¿qué haces?
Aunque por mi parte pueden seguir haciendo estos vídeos, que me echo mis risas. Si queréis leer algo más sobre este asunto, pasaros por el imprescindible La Ciencia y sus Demonios.
Galletas a todos!
miércoles, 17 de marzo de 2010
Nostalgia en forma de Maldición
Pues sí. A todos aquellos que jugaron con un 486 o superior nos cayó una maldición que, con el tiempo, se ha convertido en maldita y terrible nostalgia. Esa maldición se llamaba The Course of Monkey Island y sus secuelas. Lo cierto es que yo no jugué a todos, de hecho, sólo me pasé uno de ellos. El que fué considerado el mejor de todos: The Course of Monkey Island II.
Tomando el papel de un aprendiz de pirata, uno tenía que explorar la isla Monkey, sobre la que, efectivamente astuto lector, pesaba una gran maldición. El humor, en ocasiones algo escatológico como la competición de escupitajos, impregnaba todo el juego. Quizá el precursor de este tipo de juego de aventura gráfico-cachonda fuese el Maniac Mansion, juego que caté levemente cuando alquilé un cartucho para la NES. El juego prometía, pero allá por el '87 yo no tenía dinero como para gastarlo en un juego en el que no hubiese que matar nada ni a nadie, así que se quedó en un divertido e intenso fin de semana con mi primo y el mando de 2 botones: el A y el B.
Sien embargo, fue el Monkey Island el que pegó el pelotazo. Los ordenadores eran algo más común en las casas, y el juego era cojonudo. Tanto que un año después salió el II, y unos añitos más tarde salió el que considero como el juego que más me ha divertido, entusiasmado y hecho reir de todos los tiempos: The Day of The Tentacle.
Los gráficos eran sencillamente geniales, tanto que resultan buenos incluso ahora. Tipo comic, eso sí, pero es lo que había. Y el argumento... que nadie se enfade, pero era jodidamente mejor que el Monkey 2. Viajes en el tiempo, cambiando la historia por el camino (según la constitución de EEUU, todo estadounidense tiene el derecho a poseer una aspiradora en su sótano), y puzles mentales sencillamente geniales. Además de un tentáculo que quiere dominar el mundo. Era como la secuela de Maniac Mansion (de hecho se podía jugar a éste entrando a un ordenador que había en una de las habitaciones, aunque nunca supe cómo se salía). En fin, que podría seguir desvariando, pero será mejor que lo leais en los enlaces que he puesto. De hecho, encontré esa página por casualidad, y fue la que me hizo recordar tan grandes juegos, y muchos más que tendréis que buscar entre sus páginas. Merece la pena el viaje al pasado.
P.D.: amigo de Undo13, esto es un aperitivo para que no te me quejes en la facultad de que no escribo. Este finde espero daros algo más de pienso, para que entretengáis vuestras mentes enfermas.
Saludos y galletas!
jueves, 11 de febrero de 2010
Los Fronstris de Kellog's
No he podido resistirme. Estaba viendo unos videos de los grandes Faemino y Cansado y he tenido que compartir a estos grandes genios del humor. Son de los humoristas que más me han gustado siempre, ese humor absurdo y "campechano" hace que me desencaje. no sé qué os parecerá a vosotros, pero os dejo este vídeo para que lo decidáis:
Y bueno, esto era todo. Las entradas que estoy haciendo ultimamente no tienen nada que ver con la temática que había pensado para el blog, pero bueno, supongo que de exámenes no me apetece pensar ni comentar cosas de ciencia... ¡estoy ya saturado!
Y bueno, esto era todo. Las entradas que estoy haciendo ultimamente no tienen nada que ver con la temática que había pensado para el blog, pero bueno, supongo que de exámenes no me apetece pensar ni comentar cosas de ciencia... ¡estoy ya saturado!
domingo, 7 de febrero de 2010
Del Factor Humano y otras intimidades
Hace tiempo comencé la que creía sería una serie de entradas acerca de libros. Esa iniciativa terminó siendo un pequeño cuadrito lateral donde salen algunos de los libros que me he leído ultimamente. Decidí no escribir sobre libros, después del comentario sobre el libro de Feynman. Siempre he pensado que los libros son bastante personales. No es como una película, en la que en un momento dado, todos los presentes están en la misma parte de la historia. No. En un libro, sólo tú sabes qué está pasando en ese momento, qué les ocurre a los personajes, qué sientes... y da igual que estes en el Metro. Es una intimidad personal.
Por eso, cuando recomiendo un libro, procuro recomendarlo a una persona que pueda disfrutarlo. No suelo recomendar libros sólo porque me gustasen a mí, sino también intentando conocer a la persona que lo va a leer. Por eso también decidí que escribir una entrada sobre un libro sin saber quién iba a recibir esa recomendación me pareció un sinsentido.
Sin embargo, de vez en cuando ocurre. Llega un libro, que no resulta especialmente llamativo, que incluso no apetece leer, pero que te lo recomiendan con insistencia. Y cuando lo abres, descubres una historia fascinante. Sobre todo porque es real. Hablo de El Factor Humano de John Carlin (el de las papelerías, supongo).
He de reconocer que me lo prestaron y lo dejé a un lado, en mi cuarto, encima de las tareas (eternamente) pendientes. Pero coincidió que con gente del equipo de rugby fuimos a ver la peli (sí, en plan motivaos), Invictus. Eso me convenció. Decidí que, como siempre que hacen una película, en el mejor de los casos, es algo peor que el libro, si la peli era tan buena el libro sería mejor. Y según abrí el libro... supe que había ocurrido.
No voy a entrar en detalles, porque siempre me pareció un coñazo hacer una redacción de un libro para el cole, así que no lo voy a hacer así, de gratis, pero sí quiero comentar un par de cosas. La primera es que nunca un libro sobre política de un país que apenas conozco, y apenas me importa, me enganchase tantísimo. Sí es verdad que trata principalmente de cómo Mandela consiguió ascender a la presidencia, y transformar un sistema horroroso como el Apartheid en una democracia, pero para ello se remonta a antecedentes politico-históricos, explicaciones de decisiones políticas, crisis habidas, etc. Pero está muy bien narrado, con buen tempo, no se convierte en una pesadilla lenta y aburrida. Eso es difícil.
La segunda cosa que quería comentar, y es la que me ha "obligado" a escribir esto, es lo que he sentido leyendo el libro. Los que me conocen (el grueso de lectores de este blog) sabrán que no soy muy dado a sensiblerías, y tiendo más a la ironía o al cinismo, pero lo que me ha pasado con este libro es distinto. He tenido que parar de leer en el Metro, en determinados (aunque numerosos) momentos, porque me resultaba profundamente difícil no llorar. No de pena, sino de admiración, de emoción pura al ver que ha existido gente capaz de perdonar las atrocidades más abyectas, que ha sido capaz de darse cuenta de que la mayoría de los enfrentamientos se deben al miedo y a la incomprensión entre personas, y que ha sido capaz de sacrificar sus deseos de venganza, capaz de ahogar sus odios y rencores, con el único fin de reconciliar una nación. Gente como Mandela, que por un fin más elevado, por decirlo así, en plan poético, decidió abrazar a sus verdugos, a sus enemigos, olvidar sus pecados, y como un sacerdote generoso, concederles el perdón. No estuvo exento de momentos de tensión, en que parecía que no iba a conseguir su objetivo, porque ni sus partidarios ni sus enemigos podían creer que fuese a perdonarles. Pero es increíble. Lo consiguió.
Por eso, aunque mantengo lo que he comentado al principio, creo que sería un egoísmo atroz no decir a la gente que, por error o por ignorancia, o por aburrimiento, esté leyendo esto, deje de hacerlo y consiga este libro. Sé que me lo agradecerán.
Y para aquellos que no les guste el rugby o no les interese, pueden leerse el libro tranquilos. No va de rugby, sino de personas. Y quizá, inducidos por el sabor dulce que les dejará la lectura, se animen a descubrir en qué consiste jugar a rugby.
Saludos y galletas.
domingo, 24 de enero de 2010
¿Cuánto pesa un billeta de 500€?
Enrico Fermi, físico involucrado en el Proyecto Manhattan, era famoso por dar soluciones aproximadas (sorprendentemente BIEN aproximadas) sin apenas contar información para obtenerlas, y estimando con imaginación y alegría aquellos datos que no conocía. Así, los problemas en los que uno no tiene datos suficientes para resolverlo exáctamente, y hay que calcular echando inventiva, se suelen denominar "problemas de Fermi". En realidad lo que se busca no es un resultado preciso, sino una aproximación suficientemente buena como para hacerse una idea del problema que uno está tratando.
Entonces, hace ya muuucho tiempo, cuando empecé a escribir esta entrada (bueno, el primer párrafo) la idea era resolver un problema de Fermi. Resulta que me contaron que en una entrevista para la Casa de la Moneda o para el Banco de España, no sé, preguntaban que dijese cuánto pesa un billete de 500€. No sé vosotros, pero mis círculos de amistades no son en los que proliferen estos billetitos. Así que difícilmente podía saber el muchacho cuánto pesa. Realmente, no tengo ni idea cuánto pesa uno de 5€, que son más de los que uso yo. Así que me pareció que era un buen problema para estimar.
No he visto nunca un billetito de 500 leuris, pero supongamos que es como el de 50€ en cuanto a grosor. Sin embargo, para hacerlo bien, hemos de imaginar que estamos en la entrevista, por lo que ni tenemos internet ni un billete de 50€. Así que buscando en la cartera, encontramos uno de 20. Bueno, suponemos como digo que el de 500 es igual de grueso que el de 50, que a su vez es un poco más grueso que el de 20.
Como soy un hombre vivido, y he trabajado en una cadena de impresión digital y copistería (que pagaba mal, por eso no digo el nombre) puedo estimar que el gramaje debe ser del orden de 50 g/m^2. Tomando para el de 50 (y el de 500, por tanto) lo mismo, y suponiendo que 1 cm es aproximadamente el ancho de la uña del dedo meñique (en mi mano, que es tirando a pequeña, cada cuál que estime según sus deformidades), para un billete de 20 € me salen 8cm x 14cm. Esto nos da una superfície, que si la pasamos a metros cuadrados, de 0.112 m^2. El de 500 supongo que es más grande que el de 20, aunque no creo que llegue a tener el doble de superfície, así que, al más puro estilo Fermi, suponemos que tiene la misma (aunque nunca he visto nigún Bin Laden de estos). Pues para sacar el peso no hay más que multiplicar la densidad por la superfície. Por lo tanto, nuestra aproximación da 5.6 g.
¿Cómo de buena es? Bueno, en esta entrada nos dicen que 12 billetes de 500 € pesan 27 g, de donde sacamos que uno sólo pesa 2,25 g. Nos ha salido más del doble del peso, pero vemos que es del mismo orden de magnitud. Y como información aproximada es válida hasta que dispongamos de un billete (o un google cualquiera) para confirmarla.
Podemos comprobar las medidas en esta dirección, y vemos que por ese lado no andamos desencaminados (aunque varían los tamaños laterales, probad a calcular la superfície en metros de ambos billetes, que os saldrá parecido). Así que el fallo está, seguramente, en la densidad del papel moneda, que será inferior. No he conseguido encontrar ese dato en internet, lo que me hace pensar que quizá sea un dato secreto, por esto de las falsificaciones. Mejor no dar información a los malos, ¿no?
Lo cierto es que Fermi lo hacía mucho mejor (también era mucho más listo), porque en realidad yo podía comprobar en el momento las suposiciones que hacía (bueno, es hacer trampa, pero no tengo mucho tiempo para andar probando :S ) antes de publicar esto. Como veis esta entrada era una excusa para contar lo de los problemas de Fermi y cómo resolvía los problemas de formas tan singulares e ingeniosas. Era algo que siempre me ha sorprendido y que siempre he envidiado. Pero como primer intento, no está mal ;)
miércoles, 13 de enero de 2010
¡Malditos advenedizos!
¡Malditos advenedizos! Eso es lo que son. Cuando apenas estoy comenzando a arrancar este exquisito y cuidado blog, apenas empiezo a abrazar las mieles del éxito digital, dos necios irresponsables se atreven... ¡qué digo! ¡Osan crear un blog personal! ¡¡Y uno cada uno!! (para los de la LOGSE, 1+1=2).
Sin embargo, yo que soy un ser magnánimo, me atrevo a incluir los enlaces a sus blogs en mi blogroll, y a recomendaros un paseo por esos sitios (pero corto, luego al redil señores, a ver si se me van a sublevar). Undo13 y Blog de Jaime son los sitios sacrílegos. Especial interés tiene (de momento) este segundo, con su entrada "El color de los electrones", una versión descabellada y sin razón de mi excelsa "Colores de las partículas básicas". Disfruten lo que tengan que ofrecer... al menos unos ratos entretenidos, seguro. Saludos y galletas a partes iguales!!
domingo, 10 de enero de 2010
Encyclopaedia Obitus
Fue casi como una revelación. La constatación repentina de un suceso que ha sido paulatino, en el que las luces de los nuevos tiempos nos cegaban ante un hecho indiscutible, por inevitable. Y así, inevitable, lo sentí cuando lo racionalicé... aunque algo de lástima sí que se siente. La ENCICLOPEDIA ha muerto.
Su nacimiento podría situarse en el siglo I después de Cristo, cuando Plinio el Viejo que realizó el primer compendio conocido de la sabiduría y conocimientos humanos: Naturalis Historia. "Tan solo" 37 libros componían esta primera enciclopedia. Después de Plinio han venido múltiples hombres (mujeres, por los tiempos que eran, me temo que no muchas) con el afán de reunir, clasificar y almacenar todo el saber humano de su época. Una empresa dura, pero apasionante.
Sin embargo, es ésta una forma ineficiente de hacerlo. En su momento, parecía normal compendiar el conocimiento, porque era abarcable y el libro escrito era, lo que se puede decir, la tecnología del momento. Pero pensándolo bien, a medida que se van conociendo cosas, aquello de juntarlo todo en unos libros parece una locura. Sobre todo por un asunto que de siempre me ha preocupado: la Historia crece. Y las enciclopedias suelen incluir personajes históricos, batallas, acuerdos... Por lo que es inevitable que llegue un momento en que el número de volúmenes de una enciclopedia sea tan grande que sea totalmente inutilizable. Era cuestión de tiempo (sólo unos 2000 años) que dejase de ser eficiente. En cualquier caso, cuando editar o comprar libros era algo poco común, por su dificultad (imaginad La Casa del Pergamino, en pleno centro de Atenas, vendiendo la última disquisición de Aristóteles...) una enciclopedia era algo increíblemente útil. Una biblioteca, academia, institución del saber, lo que sea, podía conseguir un resumen de conocimientos, un directorio por decirlo así, evitando buscar, copiar y guardar multitud de libros y pergaminos. Ya estaba todo dentro de la enciclopedia.
Eso sí fue una buena idea.
Y en todas las casas había una hermosa enciclopedia, a veces era de hecho, el único vestigio de cultura visible en ciertos hogares... Probablemente fuese también el o los libros menos leídos de las casas. ¿Quién ha leído una enciclopedia entera? Salvo para hacer trabajos, creo que pocas veces más he abierto esos tomos tan bien encuadernados. Quizás ahora lo haría más, porque me surgen dudas, y leo sobre gente que no sé quiénes son... pero ahora la enciclopedia ha muerto.
Las nuevas tecnologías han acabado con ella. ¿Era previsible? Bueno, sí. Pero fue todo un poco sutil, como diría José Mota, "de a poco". Primero fué la Encarta, una bonita y curiosa enciclopedia en formato CD, que en realidad tampoco era muy útil. Si tenías que esperar a encender el ordenador, y arrancar el programa, salía mejor buscar en la vieja de papel. Pero sentó precedente. Tanto que murió unos años después, cuando la gente tenía Internet en casa y podían buscar directamente. Puestos a encender el ordenador, ¿para qué andar buscando el CD, arrancando el programa, si podías entrar en la Red y mirar tu duda, además de los resultados de Liga, noticias, etc?
Pues no tengo más que decir, porque esta era una entrada que se me ocurrió el otro día en una biblioteca, cuando ví una vieja enciclopedia que tenía pinta de no haber sido usada en la vida. Y qué le voy a hacer, si me dio penita (aunque eso no signifique que vaya a usar una enciclopedia ahora). Quería simplemente hacer este pequeño homenaje a un elemento que nos ha acompañado muchos siglos, y que ha ido creciendo (en grosor) con nosotros, aunque, como los fieles perros con sus amos, ha vivido menos y nos ha dejado.
Por cierto, si pensábais que iba a hacer un análisis sobre las diferentes enciclopedias de internet y tal, lo siento. Ni siquiera sabía si había más aparte de la Wikipedia (como podréis comprobar si le dais a los enlaces), y he descubierto que sí. En la página de la Wiki sobre las Enciclopedias podéis ver las diferentes páginas que hay. Algunas, como la Británica, son de pago.
Así que ya sabéis: dejaremos de disfrutar del tacto del papel, el peso del volumen, el olor a viejo. Pero aparte de un toque de nostalgia por algo más que una herramienta, que nos ha acompañado tanto, tantísimo tiempo, sigo quedándome con Internet. Es lo que tiene la tecnología...
Su nacimiento podría situarse en el siglo I después de Cristo, cuando Plinio el Viejo que realizó el primer compendio conocido de la sabiduría y conocimientos humanos: Naturalis Historia. "Tan solo" 37 libros componían esta primera enciclopedia. Después de Plinio han venido múltiples hombres (mujeres, por los tiempos que eran, me temo que no muchas) con el afán de reunir, clasificar y almacenar todo el saber humano de su época. Una empresa dura, pero apasionante.
Sin embargo, es ésta una forma ineficiente de hacerlo. En su momento, parecía normal compendiar el conocimiento, porque era abarcable y el libro escrito era, lo que se puede decir, la tecnología del momento. Pero pensándolo bien, a medida que se van conociendo cosas, aquello de juntarlo todo en unos libros parece una locura. Sobre todo por un asunto que de siempre me ha preocupado: la Historia crece. Y las enciclopedias suelen incluir personajes históricos, batallas, acuerdos... Por lo que es inevitable que llegue un momento en que el número de volúmenes de una enciclopedia sea tan grande que sea totalmente inutilizable. Era cuestión de tiempo (sólo unos 2000 años) que dejase de ser eficiente. En cualquier caso, cuando editar o comprar libros era algo poco común, por su dificultad (imaginad La Casa del Pergamino, en pleno centro de Atenas, vendiendo la última disquisición de Aristóteles...) una enciclopedia era algo increíblemente útil. Una biblioteca, academia, institución del saber, lo que sea, podía conseguir un resumen de conocimientos, un directorio por decirlo así, evitando buscar, copiar y guardar multitud de libros y pergaminos. Ya estaba todo dentro de la enciclopedia.
Eso sí fue una buena idea.
Y en todas las casas había una hermosa enciclopedia, a veces era de hecho, el único vestigio de cultura visible en ciertos hogares... Probablemente fuese también el o los libros menos leídos de las casas. ¿Quién ha leído una enciclopedia entera? Salvo para hacer trabajos, creo que pocas veces más he abierto esos tomos tan bien encuadernados. Quizás ahora lo haría más, porque me surgen dudas, y leo sobre gente que no sé quiénes son... pero ahora la enciclopedia ha muerto.
Las nuevas tecnologías han acabado con ella. ¿Era previsible? Bueno, sí. Pero fue todo un poco sutil, como diría José Mota, "de a poco". Primero fué la Encarta, una bonita y curiosa enciclopedia en formato CD, que en realidad tampoco era muy útil. Si tenías que esperar a encender el ordenador, y arrancar el programa, salía mejor buscar en la vieja de papel. Pero sentó precedente. Tanto que murió unos años después, cuando la gente tenía Internet en casa y podían buscar directamente. Puestos a encender el ordenador, ¿para qué andar buscando el CD, arrancando el programa, si podías entrar en la Red y mirar tu duda, además de los resultados de Liga, noticias, etc?
Pues no tengo más que decir, porque esta era una entrada que se me ocurrió el otro día en una biblioteca, cuando ví una vieja enciclopedia que tenía pinta de no haber sido usada en la vida. Y qué le voy a hacer, si me dio penita (aunque eso no signifique que vaya a usar una enciclopedia ahora). Quería simplemente hacer este pequeño homenaje a un elemento que nos ha acompañado muchos siglos, y que ha ido creciendo (en grosor) con nosotros, aunque, como los fieles perros con sus amos, ha vivido menos y nos ha dejado.
Por cierto, si pensábais que iba a hacer un análisis sobre las diferentes enciclopedias de internet y tal, lo siento. Ni siquiera sabía si había más aparte de la Wikipedia (como podréis comprobar si le dais a los enlaces), y he descubierto que sí. En la página de la Wiki sobre las Enciclopedias podéis ver las diferentes páginas que hay. Algunas, como la Británica, son de pago.
Así que ya sabéis: dejaremos de disfrutar del tacto del papel, el peso del volumen, el olor a viejo. Pero aparte de un toque de nostalgia por algo más que una herramienta, que nos ha acompañado tanto, tantísimo tiempo, sigo quedándome con Internet. Es lo que tiene la tecnología...
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