miércoles, 18 de noviembre de 2009

Colores de las partículas básicas

Para empezar, el título tiene trampa. Dos veces. Cuando hablo de color no me refiero al grado de libertad en el que se basa la cromodinámica cuántica. Y cuando hablo de "partículas básicas" no me refiero con básicas a "fundamentales", sino a las que puede conocer la mayoría de la gente no especializada, a saber: protón, neutrón, electrón y fotón.


" ¿Entonces de qué está hablando este tipo aquí?" Bueno, pues me estoy refiriendo a un asunto del que me dí cuenta el otro día: cuando estoy en clase, o resolviendo un problema y salen a escena protones, electrones, fotones... resulta que en mi imaginación TIENEN COLOR. Esto es un sinsentido porque, para los no iniciados en la física, el color se compone de fotones reflejados en los objetos, y no es una propiedad "intrínseca" de la materia, en el sentido en el que lo son la masa o la densidad. El color es un efecto, o resultado, de la interacción de la luz en la superfície de un objeto. Por eso, hablando de electrones y protones, no tienen color. De hecho, tras impactar un fotón contra alguna de estas partículas, el resultado puede ser la absorción de ese fotón, con lo cual no se refleja nada.

Pero a mi cerebro se la suda. Concretamente mi "coloración" es la siguiente: el electrón es azúl, igual que la corriente eléctrica (para mí, claro); el protón es rojo, que para mí es completamente opuesto al azúl; el neutrón, partícula sosa por no tener carga, así como marginadillo por sus dos compañeretes cargados, tiene por fuerza que ser gris, pero gris apagado; y por último, el fotón, que como todo el mundo sabe es color amarillo sol en tarde de verano, justo aquí detrás de mi casa.

¿Y de dónde me viene a mi esta afición de colorear las partículas de un átomo y los fotones, cuando el tema del color (clásico) no tiene sentido a escalas atómicas? Pues no estoy seguro, aunque sí tengo unos sospechosos. En primer lugar, nuestro cerebro está acostumbrado a pensar clásicamente, no con las reglas de la mecánica cuántica, así que automáticamente le asocia un color a las particulitas. ¿Y cómo eligió los colores? Pues creo recordar vívidamente, un dibujo de un átomo, según el modelo de Rutherford, en el que la parte positiva tenía un vivo color bermellón, y la parte negativa un color azulón eléctrico. En los siguientes capítulos de ese libro de Física y Química de la ESO aparecían los átomos según el modelo de Borh manteniendo esta nomenclatura de colores, y añadiendo un maravilloso fotón amarillo sol en tarde de verano, justo aquí detrás de mi casa cuando se terciaba, y un apagado neutrón color gris apagado, valga la redundancia.

Preguntando a mis compañeros de facultad, salen colores diversos, y según lo indagado hasta ahora, éstos han sido, generalmente, inoculados en los primeros inicios al estudio de la física por los libros usados en el instituto. Lo que sí es denominador común es la seguridad y firmeza con la que todos recitan los colores de cada partícula, sin dudar que los demás piensan igual que ellos. Una de estas "creencias" que nunca se llega a plantear uno seriamente, sino que las da por hecho.

Los colores más comunes que me he encontrado hasta ahora son:

Electrones: azules y verdes, en igual proporción.
Protones: mayormente rojos, aunque alguien los coloreaba azules.
Neutrones: negros, grises o blancos, son los colores preferidos por el respetable.
Fotones: predominan los amarillo atardecer y los blancos, aunque algún alma inconformista los coloreaba de rojo.

La lección que se puede sacar de esto, es que muchas veces damos por hecho cosas que no tienen ningún sentido (como que una partícula subatómica tenga color macroscópico), y no nos planteamos que la gente puede pensar que son distintas. Tampoco se puede sacar mucho más de esta pequeña anécdota, para que nos vamos a engañar, pero es gracioso ver que gente que está acabando físicas, a la hora de manipular mentalmente conceptos físicos, no pueda evitar pensar clásicamente.

Es inevitable: estamos encerrados en un cerebro acostumbrado al mundo macroscópico, y eso va a ser difícil cambiarlo.

Saludos!

1 comentario:

Benjamín dijo...

Muy buena reflexion! estoy totalmente de acuerdo contigo, para mi el atomo siempre sera un conglomerado de bolas de colores, aunque se de sobra que realmente las cosas no funcionan de sea manera!