Ésta es una entrada más filosófica que otra cosa. O más que filosófica, es algo que me pasa a mí, no sé si a alguien más. Y es que resulta que los libros, para mí, a veces tienen su momento. Es decir, que cuando me los compro, por sugerencias, por temática o por curiosidad, ocurre que soy incapaz de leerlos. Termino dejándolos apartados, y suelo empezarlos un par de veces sin éxito. Y al cabo de un tiempo (algo menos de un año, por regla general) cojo uno y me lo leo fácil y rápidamente. Además, suele resultar un libro bueno.
No sé qué es lo que hace que sea incapaz de leer esos libros en el momento de comprarlos, porque suelen resultarme interesantes. Por eso los compro. Pero ya me ha pasado más de una vez. Y resulta que tienen que "madurar" un tiempo en mi estantería, hasta que llega ese momento en el que los retomo y me los leo del tirón. ¿Le pasa a alguien más?
Tendré que pensar una teoría para explicarlo (qué clase de físico sería si no lo hiciese) pero de momento no tengo ni puta idea. Suelen ser libros densos, o de física, o de trama compleja y tal. Y me ha pasado hace poco de nuevo.
Hace como cosa de un año, compré "Los Objetos Fractales" de Benoît Mandelbrot, gracias a una recomendación del autor de La Bella Teoría, pero he sido incapaz de pasar del capítulo 2 en las 3 veces que lo comencé. Sin embargo, parece que ya ha "madurado", porque me lo estoy leyendo sin problemas, en el Metro por ejemplo, y me está encantando. Ya contaré, cuando lo acabe, qué me ha parecido.
Como nota final, comentar que tengo 3 libros que ahora mismo están madurando, que son "LECTURES ON QUANTUM MECHANICS" de Paul Dirac; "The Physical Principles of the Quantum theory" de Werner Heisenberg, y otro de teoría de grupos, que no tengo a mano. Como se puede ver, son todos bastante densos de leer, lo que puede explicar que me cueste llegar a engancharme a la lectura. Aunque estoy seguro que cuando maduren, me los leeré del tirón. He de decir, también, que me ha pasado con novelas, no sólo con libros de texto o técnicos.
Y hasta aquí la paranoia de hoy.
Un mundo visto desde la perspectiva de un alter ego irresponsable, ingénuo y despistado. Sólo déjate enredar por una mente desnuda en un mundo desconcertante.
lunes, 7 de marzo de 2011
lunes, 28 de febrero de 2011
Entropía
(Este mini-relato lo escribí para un concurso de la Facultad de Físicas de la Complutense. No ganó, porque el nivel era muy bueno, pero aún así, aquí lo pongo. Los demás relatos aún se pueden leer en la página de la Facultad)
![]() |
| Obtenida en http://www.superfondos.net |
Tiempo atrás aún hablaba en alto, para oír su propia voz y no sentirse tan solo. Fue difícil perder a todos sus compañeros, poco a poco. Pero ya no le preocupaba. Sabía que estaba solo, y probablemente lo estuviese hasta el fin. En realidad, la misión no sólo era ambiciosa en los medios empleados, sino absurda en el objetivo. Una misión que ya duraba tres generaciones: sus abuelos lanzándose al espacio con idea de que sus hijos o nietos encontrasen alguna estrella que no estuviese a punto de morir, con algún planeta para colonizar. Sin duda no habían calculado bien las probabilidades… o estaban absolutamente desesperados.
El ser humano nunca pudo aceptar la propia muerte, menos aún la muerte térmica del Universo. Aunque desde que se tienen registros de la historia humana, el hombre siempre conoció las leyes termodinámicas. En todos los sistemas habitados que se conocían se sabía que esto pasaría. Pero cuando uno habla de cosas que ocurrirán en millones de años, no tiene consciencia plena de lo que se trata.
Así que se negaron a aceptarlo, los soles empezaron a agotarse y comenzaron a lanzar muchísimas tripulaciones, familias enteras, en muchas direcciones diferentes que prometían máxima probabilidad de éxito. Les lanzaron a un Universo ya muy frío, de estrellas agotadas, muertas. Un Universo de energía degradada. Y ahora, aunque él encontrase una estrella con algunos miles de años de vida por delante, con un planeta adecuado, daría igual. Llevaba vagando por el espacio años, según su propio reloj. Estaba solo, y no habría colonización, no habría generaciones futuras. Había llegado la muerte térmica del Universo, y él estaría allí para verlo.
lunes, 21 de febrero de 2011
La Isla del Millón de Informes
Este relato, o lo que sea, lo comencé a escribir hace bastante tiempo, al poco de sufrir el Windows Vista en mis propias carnes. Tras mucho tiempo en el almacén de los borradores, he conseguido terminarlo. No es que sea muy bueno, pero lo cierto es que en su momento, fue como una forma de desestresarme ante los constantes fallos del SO que usaba entonces. Ahora, como vivo en Linux, carezco de la frescura de la ira y la rabia reciente que provocan los fallos constantes de Win, así que igual ha quedado algo descafeinado. Pero por una cuestión de homenaje al santo día que decidí pasar de todo lo relacionado con Windows, lo publico ya acabado.
Parecía ser el único superviviente, aunque no por mucho tiempo. En medio del mar, agarrado a un chaleco salvavidas, poco iba a poder hacer. Recordaba confusamente cómo había ocurrido todo: estaba en el baño del avión, intentando afeitarse para llegar al otro lado del pacífico en condiciones para la reunión. Los japoneses eran muy suyos, y no era cuestión de que se tomaran a mal que no fuese impecable. Lo siguiente que recordaba era ese sonido tan peculiar a través de la megafonía del avión. Él había elegido ese tono para que sonase tras un error de Güindous, antes del pantallazo. Desde luego, era una mala señal. Luego todo fué caos y destrucción. Recuperó la consciencia, agarrado a ese chaleco salvavidas naranja, en medio de un vasto océano y sin nada alrededor. Un panorama desolador... ya no llegaría a la reunión en condiciones; probablemente no llegase nunca.
Medio dormido, esa noche, recaló en una superfície blanda, pero algo áspera. Tras la confusión inicial (la inanición y la sed ayudaron en su torpeza mental) descubrió que eso que estaba tocando con las manos, era arena. ¡Estaba en una playa! Por tanto, estaba en tierra firme. Se arrastró fuera del agua, buscando un cobijo en lo que supuso que eran palmeras cerca de la orilla. Estaba salvado... o eso parecía.
A la mañana siguiente, el sol le despertó de un zarpazo, dañando sus ojos y la piel saturada de sal. Se incorporó como pudo y fué a buscar algo que comer y algo que beber. Como siempre pasa en las películas, los cocos le salvaron del apuro. Lo único que podía hacer era esperar por si pasaba algún barco o avioneta de rescate, intentando recordar qué haría El Último Superviviente en su lugar. Aunque se acordó que ese programa resultó ser una estafa. Así que a falta de nada mejor que hacer, le empezó a dar vueltas a la reunión a la que no asistiría.
Todo el asunto giraba en torno a la nueva gestión de los informes de errores del sistema operativo Güindows Lista, ese nuevo SO con una tecnología innovadora que producía unos efectos visuales para mejorar la experiencia de usuario, con ventanas en 3 dimensiones, botones animados, transiciones audiovisuales entre ventanas, y animaciones dinámicas, usando únicamente el 80% de los recursos del ordenador. En cuanto al funcionamiento interno, tampoco tenía mucha idea de cómo era. Si no recordaba mal, era más o menos igual que el ya famoso Güindous 1995, con alguna modificación. Pero como decía su presidente: "Si funcionaba hace 10 años, no veo por qué habría que cambiarlo". Y era verdad. La cuestión era, que los errores generaban unos informes para mejorar el sistema, porque un SO siempre daba errores, de forma habitual. Era algo normal.
Pero para demostrar que se preocupaban de los usuarios, habían implementado esa herramienta. Aunque el problema estaba en cómo gestionarlo. Él había sido un innovador, un creativo, y había realizado una serie de subcontratas subcontratadas por los subcontratadores de la compañía que dejaban los costes de todo el asunto en calderilla para la compañía. No tenía ni idea de quién leía esos informes, ni dónde estaban ubicados ¿Corea, Vietnam, India? Según uno de los subcontratistas (el segundo o el tercero, no recordaba) iban a situarlo en algún rincón perdido dónde "trabajarían más cómodos... y más barato". Quizá no supiesen solucionar los problemas bien. Pero ahí estaba la magia. Y eso era lo que iba a explicar a los japoneses, con intención de animarles a invertir en una compañía tan inteligente y moderna. Además, estaba en el aire un contrato de exclusividad para instalar el SO en los ordenadores de las empresas japonesas. Por eso, era importante demostrar que se había solucionado el tema de la asistencia a los usuarios cuando surgía algún problemilla.
Su punto fuerte era la atención al cliente. Tiempo atrás, ya se le ocurrió eliminar a los teleoperadores, y establecer mensajes de error que el sistema operativo de cada ordenador les enviaba por internet. Así, en ese rincón perdido, trabajando cómodo y barato, había un equipo de trabajadores (con conocimientos nulos de programación) que revisaban esos informes para corregir problemas, y mejorar el funcionamiento. Trabajadores subcontratados entre 3 y cinco veces, en una cadena de abaratamiento de costes. Y lo que se habían ahorrado se había convertido en un bonito yate en el puerto de su chalet.
Lo que no sabrían nunca los clientes es que esa solución no era necesaria, porque una vez comprado el sistema operativo, y una vez monopolizado el mercado, no importaría si se desentendían de los clientes. Podrían incluso no dar soporte... qué más da, cuando la mayoría de la gente cree que tu sistema es la única opción.
En cualquier caso, lo importante en ese momento era encontrar la manera de volver a un lugar civilizado, y quizá podría asistir por videoconferencia a la reunión. Así que le tocaría recorrer la isla para encontrar a algún nativo que, a cambio de alguna baratija occidental, le diese comida y le llevase a un sitio con transportes. Así que echó a andar buscando un sitio elevado, para localizar alguna posible aldea.
Un par de horas después, estaba en lo alto de una colina, y casi le da un pasmo. ¡Había una serie de cabañas en un recinto, con lo que parecían generadores eléctricos y placas voltaicas! Los paneles y generadores parecían relativamente nuevos. Sería una estación científica, y recibirían visita de forma regular, así que podría volver... y no descartaba un bañito caliente, antes de marcharse. Así que echó a correr hacia allí.
Todo era un tanto raro. La verja no estaba cerrada, y no se veía movimiento fuera de las cabañas. Pero indudablemente había gente allí, porque se oían una especie de ruidos y sonidos electrónicos, así que entró en la primera cabaña a la que se acercó. Olía a cerrado y cuando sus ojos se adaptaron al interior, sólo pudo distinguir unos cuantos servidores conectados a una cantidad ingente de impresoras de aguja, de aquellas que ya no se fabricaban, imprimiendo como locas haciendo un ruido ensordecedor. El resto de la habitación estaba lleno del papel que escupían sin cesar. Recogió uno de los pliegos, y leyó:
Informe de Errores de Güindous
A fatal excepcion EO has ocurred at 0028:C0011E36 in VXD VMM
domingo, 13 de febrero de 2011
Las redes sociales son una revolución en los medios de comunicación comparable al mismo correo electrónico. También se reían entonces.less than a minute ago via Twitter for iPhoneDe la Iglesia
AlexdelaIglesia
lunes, 31 de enero de 2011
Investigación como Opción de Futuro
(Entrada reciclada del blog en el que trabajo de la e2i.He quitado un par de cosas que no venían a cuento de este blog, del post original)
Decíamos en otro post, que la innovación no puede ir separada de la investigación ni del desarrollo. De ahí que se usen las siglas I+D+i. Y para entender por qué, hay que saber de qué hablamos cuando decimos investigación.
¿Qué se entiende por Investigación? Normalmente a uno le viene a la cabeza un grupo de científicos de alguna universidad, trabajando en ciencia básica, sin aplicación directa en la sociedad ni en la tecnología. Es una imagen recurrente, que tenemos en España. Sin embargo, la investigación es imprescindible para avanzar tecnológicamente, pero suele necesitar un proceso más largo y una inversión de más riesgo que la innovación. Por eso, las empresas suelen ser más reticentes, y son los centros de investigación como las universidades, las que se dedican a ello.
Por otro lado, existen diferentes formas de investigación. Una forma puede ser investigación básica, entendiendo esto como que el objetivo de la misma es obtener mayor comprensión de un hecho o tema científico, sin aplicación clara o directa. El producto de esta investigación es la generación de conocimiento o de confirmación y establecimiento de teorías científicas que expliquen hechos.
Pero también existe lo que se podría llamar investigación aplicada (algo que tampoco es muy frecuente en las empresas españolas, por desgracia). En este tipo, encontramos la generación de prototipos, métodos o conocimiento con aplicación mucho más directa en la sociedad: investigación en componentes electrónicos para coches híbridos; desarrollo de software para control de robots; estudio sobre los efectos de una sustancia para obtener medicamentos. Los ejemplos son muchos, y este tipo de investigación es la que suele recaer en las empresas privadas, mejorando sus propios productos, y en ocasiones, dando resultados publicables en el mundo científico. Esta línea de trabajo es la que permite a los países cuyas empresas la emprenden, dominar el panorama científico-tecnológico, además del económico, ya que tener las patentes sobre nueva tecnología se transforma en ganancias económicas.
Pero en España, no se produce, en el mundo empresarial, ninguna de estas dos corrientes principales de investigación salvo en empresas o fundaciones especialmente grandes. Una buena forma para salir del mal estado económico que pasa el mundo en estos momentos, es comenzar a andar por esa senda, aumentando las ayudas en I+D+i, mejorando el acceso a esas ayudas, formando más personal técnico, matemáticos, físicos, biólogos, ingenieros, de manera que no falten trabajadores cualificados.
Porque sin investigación, la innovación se queda huérfana. Cuando hayamos dedicado todo nuestro esfuerzo en innovar y optimizar todos los procesos de las empresas, todas las técnicas de fabricación, llegaremos a un punto muerto. La innovación implica ideas nuevas para hacer cosas “viejas”, pero necesitamos también cosas nuevas, tecnología puntera, conocimiento aún por descubrir. Es ahí donde la innovación desarrollará todo su potencial.
jueves, 27 de enero de 2011
Mentes Colmena o la Teoría de los Enjambres
Hace tiempo leí un artículo en National Geographic que me resultó interesantísimo, pero quedó almacenado en algún rincón de mi mente hasta hace poco. Fue en 2007, mientras estudiaba en verano para el eterno castigo de Septiembre (ya no, que soy licenciado). En esencia, trataba el comportamiento de los enjambres, y una incipiente metodología de trabajo, o incluso nueva ciencia, llamada Teoría de Enjambres (Swam Theory).
El artículo explica cómo funciona realmente un enjambre o colonia. Cada individuo sigue reglas sencillas, que cuando son seguidas por todo el grupo, resultan en acciones totalmente optimizadas y en estrategias de supervivencia exitosas. En curioso ver que, a partir de pocas reglas sencillas, surgía un orden o comportamiento superior que resultaba muy elaborado. Por ejemplo, en el caso de los ñus (o como se escriba, que me sale como mal escrito), comentaba el artículo que se podía suponer que seguían básicamente dos:
1) mantenerse lo más lejos posible del depredador y
2) mantenerse a más de unos centímetros de sus compañeros más cercanos.
Algo tan sencillo resultaba en esos movimientos coordinados de las manadas escapando de leones, que confunden a los depredadores. Recordad que, aunque en los documentales siempre cae algún ñu en zarpas de los leones, la mayoría de las veces (20 o 30% de éxito), las cacerías no tienen éxito, y las piezas cobradas suelen ser animales viejos o enfermos. Es decir, que la estrategia funciona.
Explicaba también que este comportamiento está presente en las hormigas. Reglas sencillas que optimizan el camino a seguir a la comida. Por lo que contaba, parece que a la comida llegan por el camino más rápido a través de sucesivas aproximaciones, hasta conseguir la línea recta. Y la regla básica que usan es: sigue las feromonas lo más rápido y directo que puedas.
Por último, el artículo hablaba de que se están aplicando (en el 2007, o sea que ahora será más común, supongo) estas estrategias para optimizar procesos industriales. No recuerdo bien, pero hablaba de la distribución de combustible en gasolineras. La empresa hacía una simulación sobre los puntos que habían tenido más tráfico, las rutas del día que habían sido más eficaces, etc. Pero no recuerdo bien como era, así que, si podéis, recomiendo leerlo, que a mí me da pereza ahora mismo.
Para acabar, quiero comentar una cosa. Buscando material para recordar todo esto, y darle un poco de alegría al post, encontré algunos blogs que hablaban del asunto. Y me di cuenta de lo fácil que es malinterpretar el asunto. En este blog, aunque la entrada es interesante, me parece que no entendió lo básico del artículo, a saber: los individuos de las colmenas son pequeños autómatas, sin valor individual, sin capacidad de pensar ni de improvisar.
Así que pretende extrapolar ese comportamiento a los humanos, planteando que así quizá conseguiríamos una sociedad más justa, sin egoísmo o actitudes poco solidarias. Ya contesté en su entrada, pero lo repito aquí: los seres humanos no somos autómatas, no seguimos reglas sencillas. Somos bastante complicados. Además, en la colmena, el individuo no importa, ya que las gacelas no se paran a defender a la que ha sido enganchada por una leona, ni las abejas se preocupan si una avispa se zampa a su compañera.
No son acciones desinteresadas por la comunidad, ya que no podemos humanizar a estos animales (algo muy común que lleva a bastantes errores y teorías sin sentido). Simplemente, no pueden ni saben actuar de otra manera. Así, tampoco sufren por los compañeros caídos, ni intentan acciones arriesgadas para salvarlos.
Además, cuando se enfrentan a enemigos con estrategias distintas que nunca han conocido antes, se comportan exactamente igual, con el resultado de que mueren a cascoporro. Y si no, mirad lo que les pasó a las abejas europeas que llevaron a Japón, cuando aparecieron unas avispas gigantes autóctonas: la carnicería hecha fiesta. Son pequeñas máquinas biológicas programadas para actuar de una determinada manera. Por eso, salvo que consideremos a los humanos como máquinas programadas con reglas sencillas, no se puede aplicar.
El artículo explica cómo funciona realmente un enjambre o colonia. Cada individuo sigue reglas sencillas, que cuando son seguidas por todo el grupo, resultan en acciones totalmente optimizadas y en estrategias de supervivencia exitosas. En curioso ver que, a partir de pocas reglas sencillas, surgía un orden o comportamiento superior que resultaba muy elaborado. Por ejemplo, en el caso de los ñus (o como se escriba, que me sale como mal escrito), comentaba el artículo que se podía suponer que seguían básicamente dos:
1) mantenerse lo más lejos posible del depredador y
2) mantenerse a más de unos centímetros de sus compañeros más cercanos.
Algo tan sencillo resultaba en esos movimientos coordinados de las manadas escapando de leones, que confunden a los depredadores. Recordad que, aunque en los documentales siempre cae algún ñu en zarpas de los leones, la mayoría de las veces (20 o 30% de éxito), las cacerías no tienen éxito, y las piezas cobradas suelen ser animales viejos o enfermos. Es decir, que la estrategia funciona.
Explicaba también que este comportamiento está presente en las hormigas. Reglas sencillas que optimizan el camino a seguir a la comida. Por lo que contaba, parece que a la comida llegan por el camino más rápido a través de sucesivas aproximaciones, hasta conseguir la línea recta. Y la regla básica que usan es: sigue las feromonas lo más rápido y directo que puedas.
Por último, el artículo hablaba de que se están aplicando (en el 2007, o sea que ahora será más común, supongo) estas estrategias para optimizar procesos industriales. No recuerdo bien, pero hablaba de la distribución de combustible en gasolineras. La empresa hacía una simulación sobre los puntos que habían tenido más tráfico, las rutas del día que habían sido más eficaces, etc. Pero no recuerdo bien como era, así que, si podéis, recomiendo leerlo, que a mí me da pereza ahora mismo.
Para acabar, quiero comentar una cosa. Buscando material para recordar todo esto, y darle un poco de alegría al post, encontré algunos blogs que hablaban del asunto. Y me di cuenta de lo fácil que es malinterpretar el asunto. En este blog, aunque la entrada es interesante, me parece que no entendió lo básico del artículo, a saber: los individuos de las colmenas son pequeños autómatas, sin valor individual, sin capacidad de pensar ni de improvisar.
Así que pretende extrapolar ese comportamiento a los humanos, planteando que así quizá conseguiríamos una sociedad más justa, sin egoísmo o actitudes poco solidarias. Ya contesté en su entrada, pero lo repito aquí: los seres humanos no somos autómatas, no seguimos reglas sencillas. Somos bastante complicados. Además, en la colmena, el individuo no importa, ya que las gacelas no se paran a defender a la que ha sido enganchada por una leona, ni las abejas se preocupan si una avispa se zampa a su compañera.
No son acciones desinteresadas por la comunidad, ya que no podemos humanizar a estos animales (algo muy común que lleva a bastantes errores y teorías sin sentido). Simplemente, no pueden ni saben actuar de otra manera. Así, tampoco sufren por los compañeros caídos, ni intentan acciones arriesgadas para salvarlos.
Además, cuando se enfrentan a enemigos con estrategias distintas que nunca han conocido antes, se comportan exactamente igual, con el resultado de que mueren a cascoporro. Y si no, mirad lo que les pasó a las abejas europeas que llevaron a Japón, cuando aparecieron unas avispas gigantes autóctonas: la carnicería hecha fiesta. Son pequeñas máquinas biológicas programadas para actuar de una determinada manera. Por eso, salvo que consideremos a los humanos como máquinas programadas con reglas sencillas, no se puede aplicar.
lunes, 24 de enero de 2011
Organización 2.0
(Entrada reciclada del blog en el que trabajo de la e2i. Aunque esta entrada está orientada o habla, sobre todo de la empresa, es fácil darse cuenta que es aplicable a cualquier organización (ONG's, consumidores, asociaciones socioculturales, y cualquier otra, sin necesidad de buscar el rédito económico. Por eso creo que encaja bien en este blog)
En el blog Iniciativa Social se puede leer un interesantísimo artículo sobre cómo son y cómo convertir una entidad tradicional en una organización 2.0. Para aquellos que trabajamos y nos pasamos el día en la Red, algunas cosas parecen muy claras, y todos, más o menos, tenemos una idea sobre lo que debería ser una empresa u organización de este tipo. Sin embargo, dudo que sea algo de dominio público, ni tan elaborado como lo explican en esta entrada. Aún hoy, se encuentran muchas organizaciones de antíguo cuño, como podríamos llamarlas, en las que Internet es como las páginas de anuncios por palabras de los periódicos: una preocupación menor que supone gasto en publicidad. Como un mal necesario.

Sin embargo, en la genial entrada que os pongo al principio, se señala claramente que esto es un gran error. Hoy en día se dice que, una empresa que quiera ser competitiva, que quiera innovar, debe estar en Internet. ¿Pero qué es eso de estar en Internet? Es lo que la gente suele confundir y las organizaciones hacer mal. Actualmente, estar en Internet no es simplemente tener una página web, y una dirección de correo electrónico. Estar en Internet debe significar que la empresa tiene interacción a través de este medio, que sus potenciales clientes pueden suscribirse a sus noticias, descuentos y ofertas; pero no sólo eso, sino que también pueden seguir su perfil en redes sociales (Facebook, Twitter, Slideshare…) y que pueden interaccionar con este perfil. Esto es, que haya una persona detrás del mismo. La comunicación a día de hoy, es bidireccional… o debería serlo. Esto es algo que conocen quienes se dedican a trabajar on-line, pero que no han entendido casi ninguna organización u empresa.
Pero no basta con esto. El artículo que os comento va más allá. Para ser una Organización 2.0, la Red debe formar parte de la dinámica laboral de la empresa. La creación de productos, métodos de trabajo, comunicación, debe ser una estrategia bottom-up. Es decir, que sea desde abajo hacia arriba, no sólo desde arriba hacia abajo. Esto implica que se deben usar herramientas de comunicación Web, de compartición de documentos, archivos, información, abiertos y participativos. A una empresa le interesa aprovechar el máximo de las ideas y capacidad de trabajo de los empleados, le interesa saber la opinión y las soluciones a problemas comunes que tienen sus clientes. Y para aprovechar todo ese potencial, nada mejor que las herramientas web. Convertir la Organización en una especie de red social, donde los implicados (jefes, directivos, empleados, clientes, proveedores…) puedan participar, puedan mejorar el trabajo o los procesos, y dónde cada uno aporte y trabaje sobre lo que más le interese.

Parece arriesgado, o difícil, pero el futuro pasa por ese esquema organizativo. Internet, con la Web 2.0 (y ya se empieza a oir hablar de la Web 3.0, Internet sin web…) ha cambiado el paradigma de la comunicación: ahora toda comunicación (personal, institucional, empresarial…) va a tender a convertirse en recíproca, bidireccional (o multidireccional) y las empresas y organizaciones de todo tipo deberán adaptarse. Toda empresa que quiera innovar, revolucionar el mercado, deberá adoptar un esquema parecido a esto, independientemente de su producto o modelo de negocio. Después ya se verá cómo evoluciona, pero el primer paso es tomar esas “medidas”. Recomiendo encarecidamente la lectura de este blog, y en concreto de ese documento. Da una visión interesante de lo que puede llegar a ser el futuro cercano.
En el blog Iniciativa Social se puede leer un interesantísimo artículo sobre cómo son y cómo convertir una entidad tradicional en una organización 2.0. Para aquellos que trabajamos y nos pasamos el día en la Red, algunas cosas parecen muy claras, y todos, más o menos, tenemos una idea sobre lo que debería ser una empresa u organización de este tipo. Sin embargo, dudo que sea algo de dominio público, ni tan elaborado como lo explican en esta entrada. Aún hoy, se encuentran muchas organizaciones de antíguo cuño, como podríamos llamarlas, en las que Internet es como las páginas de anuncios por palabras de los periódicos: una preocupación menor que supone gasto en publicidad. Como un mal necesario.
Sin embargo, en la genial entrada que os pongo al principio, se señala claramente que esto es un gran error. Hoy en día se dice que, una empresa que quiera ser competitiva, que quiera innovar, debe estar en Internet. ¿Pero qué es eso de estar en Internet? Es lo que la gente suele confundir y las organizaciones hacer mal. Actualmente, estar en Internet no es simplemente tener una página web, y una dirección de correo electrónico. Estar en Internet debe significar que la empresa tiene interacción a través de este medio, que sus potenciales clientes pueden suscribirse a sus noticias, descuentos y ofertas; pero no sólo eso, sino que también pueden seguir su perfil en redes sociales (Facebook, Twitter, Slideshare…) y que pueden interaccionar con este perfil. Esto es, que haya una persona detrás del mismo. La comunicación a día de hoy, es bidireccional… o debería serlo. Esto es algo que conocen quienes se dedican a trabajar on-line, pero que no han entendido casi ninguna organización u empresa.
Pero no basta con esto. El artículo que os comento va más allá. Para ser una Organización 2.0, la Red debe formar parte de la dinámica laboral de la empresa. La creación de productos, métodos de trabajo, comunicación, debe ser una estrategia bottom-up. Es decir, que sea desde abajo hacia arriba, no sólo desde arriba hacia abajo. Esto implica que se deben usar herramientas de comunicación Web, de compartición de documentos, archivos, información, abiertos y participativos. A una empresa le interesa aprovechar el máximo de las ideas y capacidad de trabajo de los empleados, le interesa saber la opinión y las soluciones a problemas comunes que tienen sus clientes. Y para aprovechar todo ese potencial, nada mejor que las herramientas web. Convertir la Organización en una especie de red social, donde los implicados (jefes, directivos, empleados, clientes, proveedores…) puedan participar, puedan mejorar el trabajo o los procesos, y dónde cada uno aporte y trabaje sobre lo que más le interese.
Parece arriesgado, o difícil, pero el futuro pasa por ese esquema organizativo. Internet, con la Web 2.0 (y ya se empieza a oir hablar de la Web 3.0, Internet sin web…) ha cambiado el paradigma de la comunicación: ahora toda comunicación (personal, institucional, empresarial…) va a tender a convertirse en recíproca, bidireccional (o multidireccional) y las empresas y organizaciones de todo tipo deberán adaptarse. Toda empresa que quiera innovar, revolucionar el mercado, deberá adoptar un esquema parecido a esto, independientemente de su producto o modelo de negocio. Después ya se verá cómo evoluciona, pero el primer paso es tomar esas “medidas”. Recomiendo encarecidamente la lectura de este blog, y en concreto de ese documento. Da una visión interesante de lo que puede llegar a ser el futuro cercano.
miércoles, 19 de enero de 2011
El Año de Yuri y la Gente que no se Asombra
Como se puede ver, hay una imagen a la derecha de esta entrada, que es una foto de Yuri Gagarin, el primer humano que salió al espacio. Hace ya 50 años de eso, y la página a la que enlaza, le hace un homenaje, y sirve como punto de información para saber qué eventos de conmemoración se van a realizar, cuándo y dónde. Así que habrá que estar atentos.
Pero me viene al pelo la excusa, para hablar de un asunto que llevo tiempo queriendo mencionar. Y ese asunto es La Gente que no se Asombra, y que forman un importante porcentaje de la población. Puede ser que hoy en día, con los efectos especiales y con el hecho de que cada cierto tiempo hay alguna nueva y sorprendente tecnología, la gente sea incapaz de discernir lo sorprendente de lo absolutamente alucinante. Voy a poneros unas fotos, para ilustrar lo que quiero decir:
Pensar que hace unos millones de años (quizá menos, pero no sé mucho de arqueología, y estoy inspirado, así que no lo buscaré) estábamos aún a la sombra de los árboles cazando moscas y comiendo fruta, y ahora tenemos una herramienta muy distinta a las primeras piedras de cortar, en un planeta distinto, mandando vídeos y datos. Y qué queréis que os diga, me parece la ostia. Y al ver la reacción de la gente, parece como si el hombre, como especie, fuese capaz de hacerlo todo tarde o temprano. Pero, ¿quién hubiese pensado hace miles de años, que ese mono sin pelo que se entretiene jugando con piedras, llegaría tan lejos? A mí me parece sorprendente.
Lo poco que sé sobre Marte y sobre su exploración por nuestra parte, se lo debo a un libro de un español llamado Francisco Anguita, y el libro se llama Marte: Mito, Exploración y Futuro. Un libro que sabe transmitir, según me pareció, la pasión por el conocimiento, sea de la rama que sea (en este caso Marte). Si existe alguno de los que No se Asombran, le recomiendo que lo lea. A ver si así, consigue entender lo que quiero decir.
Pero me viene al pelo la excusa, para hablar de un asunto que llevo tiempo queriendo mencionar. Y ese asunto es La Gente que no se Asombra, y que forman un importante porcentaje de la población. Puede ser que hoy en día, con los efectos especiales y con el hecho de que cada cierto tiempo hay alguna nueva y sorprendente tecnología, la gente sea incapaz de discernir lo sorprendente de lo absolutamente alucinante. Voy a poneros unas fotos, para ilustrar lo que quiero decir:
una composición de fotografías de uno de los Rovers de Marte. Otra muy bonita es la siguiente:
Y mi favorita, y ahora explicaré porqué:
Bien. Pues a lo que iba: esta Gente que no se Asombra, miran estas fotografías y dicen algo como "Joé, fíjate como avanza la ciencia, jeje" con aire de no prestarle mucha más atención. Hay algunos que incluso dicen: "la luz está un poco rara, ¿no?".
Bueno, a esta gente no puedo responderles lo siguiente, porque no lo entenderían, pero la foto anterior es de las huellas dejadas por un artefacto que se fabricó en la Tierra, que se lanzó en un cohete en el 2003, que llegó a un planeta que está, en su posición más cercana, a 56 millones de km de la Tierra, aterrizó él solito y comenzó a pasear por la superficie de un planeta sin vida. Y para colmo, comienza a enviarnos imágenes de alta resolución, y datos de los análisis del suelo y de la atmósfera. Y es entonces cuando me siento totalmente incapaz de entender cómo alguien no se queda fosilizado al oir esto. ¿Cómo es posible que haya gente que no se sienta interesada? No es que te tenga que gustar la astrofísica (a mi personalmente, me gusta más la rama de partículas elementales), ni siquiera te tiene que gustar la física. Podrías odiar la física. Pero esto es distinto.Como la foto anterior, que me gusta especialmente, con las rodadas de la nave. Probablemente las primeras huellas de ruedas que han existido jamás en Marte. Y también, refleja lo sola que está la nave allí.
Es que resulta que hemos puesto una nave en un planeta que está a tomar por culo, ¡coño!, y la navecita va a su rollo, recogiendo materiales y pruebas, y nos las envía, y la gente se cree que está viendo una película en el cine. No lo entiendo, pero pienso que la única explicación es que la gente no tiene ni idea de los desafíos y las dificultades que eso significa. Resulta que el conocimiento de esta gente sobre la ciencia en general, y la informática y todo esto, es nulo. Y cuando no sabes lo difícil que puede ser conseguir algo, no sabes valorarlo.
Siempre recuerdo un artículo que leí sobre los que estaban trabajando en la NASA el día que el primer Rover salió de su cápsula de entrada y envió las primeras imágenes, aunque nunca recuerdo dónde lo leí. Pero lo que sí pensé fue en los tipos que estaban allí, frente a la pantalla, cuando aparecían las primeras imágenes de Marte, y lo muchísimo que les envidio por eso. Ser la primera persona en ver una imagen del Planeta Rojo en tu pantalla, ver los colores, las piedras...Pensar que hace unos millones de años (quizá menos, pero no sé mucho de arqueología, y estoy inspirado, así que no lo buscaré) estábamos aún a la sombra de los árboles cazando moscas y comiendo fruta, y ahora tenemos una herramienta muy distinta a las primeras piedras de cortar, en un planeta distinto, mandando vídeos y datos. Y qué queréis que os diga, me parece la ostia. Y al ver la reacción de la gente, parece como si el hombre, como especie, fuese capaz de hacerlo todo tarde o temprano. Pero, ¿quién hubiese pensado hace miles de años, que ese mono sin pelo que se entretiene jugando con piedras, llegaría tan lejos? A mí me parece sorprendente.
Lo poco que sé sobre Marte y sobre su exploración por nuestra parte, se lo debo a un libro de un español llamado Francisco Anguita, y el libro se llama Marte: Mito, Exploración y Futuro. Un libro que sabe transmitir, según me pareció, la pasión por el conocimiento, sea de la rama que sea (en este caso Marte). Si existe alguno de los que No se Asombran, le recomiendo que lo lea. A ver si así, consigue entender lo que quiero decir.
lunes, 17 de enero de 2011
Conectividad y Sociedad
(Ésta es otra entrada que escribí originalmente para el blog de la e2i, que me ha parecido suficientemente interesante como para republicarla aquí)
Es innegable como la tecnología cambia la sociedad. A veces es tan rápido el avance tecnológico, que a la sociedad le cuesta adaptarse o integrar esos cambios de forma progresiva (algo nunca visto antes).
En el blog de Rosaura Ochoa, comentaba alguna de estas cosas. Concretamente, cómo puede afectar la conectividad a nuestras costumbres sociales en lugares públicos o eventos como reuniones, cine, etc. Efectivamente, el disponer de un SmartPhone o aparato similar con conexión a Internet, nos permite obtener información de cualquier cosa, en cualquier lugar. como bien dice Rosaura, eso permitirá zanjar discusiones interminables sobre algún tema, encontrar esa tienda que no recordamos en qué calle estaba o enseñarle un vídeo o fotos a un amigo que nos hemos encontrado casualmente.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que también hay que aprender a usar la tecnología. Es decir, Internet tiene muchísima información, más de la que podemos procesar y asimilar, pero mucha de esa información no es relevante, o no es precisa, o incluso es errónea. Por eso, cuando comenta Rosaura que los alumnos podrán rebatir al profesor y retar sus afirmaciones, habrá que ver de qué manera eso es bueno. Porque si hemos enseñado a ese alumno a buscar buenas fuentes de información, a contrastarla y a sacar conclusiones, el resultado será inmejorable para el alumno. Pero si, por el contrario, no se le ha enseñado nada de eso, lo que conseguiremos será que el alumno confunda buena información con información falsa o errónea. Eso restaría credibilidad a los profesores, y perderíamos un ciudadano formado, para obtener una persona que no sabe filtrar los datos que le llegan.
Por eso, habría que pensar que hay que enseñar a los alumnos (a los ciudadanos, en general) a usar las herramientas de acceso a la información, a seleccionar esa información y a obtener algunas conclusiones. En definitiva, hay que enseñar a ser críticos con todo lo que leemos y vemos en Internet. ¿Es creíble? ¿qué o quienes dan la noticia/información? ¿son fuentes de confianza, enlazan datos originales, o hablan de que han leído, han oído…? Es algo importante que sepamos gestionar todos esos datos, porque no todo es ni puede ser cierto.
Por otro lado, y continuando con la idea de la conectividad, hay que recalcar que han salido muchísimas ideas innovadoras gracias a estos dispositivos móviles: realidad aumentada, búsqueda de restaurantes en función de las preferencias del usuario y de su situación geográfica, juegos interactivos con la realidad… Es un caldo de cultivo para nuevas ideas, nuevos negocios, y hay que tenerlo muy presente.
Hablando de conectividad, aquí os enlazo un mapa del mundo de las relaciones en Facebook. Como vemos, el futuro para por permitir el acceso a la red desde cualquier parte, ya que todo el mundo está relacionado de alguna forma. ¿Una auténtica comunidad global?
lunes, 10 de enero de 2011
¿Qué se requiere al innovar?
(Entrada reciclada de la que escribí en el blog en el que trabajo, sobre la e2i)
Siempre que se habla de innovación, se tratan temas como tener una idea, conseguir financiación, valor añadido de los productos o procesos, y un largo etcétera. Sin embargo, se deja de lado un tema vital: renovación de conocimientos.
Si alguien tiene una idea innovadora, la pone en marcha y triunfa, no debería bastarle, no debería tumbarse a la sombra y vivir de las rentas. Será cuestión de tiempo, que alguien le saque bruscamente del sueño de triunfo. Esto vale tanto para el emprendedor con éxito, como para el trabajador por cuenta ajena en una empresa de innovación.
El conocimiento es algo difícil de evaluar en los propios trabajadores, incluso en uno mismo, pero es esencial para moverse en un ambiente en constante cambio, y con retos cada vez diferentes. Por eso, el conocimiento debería comenzar a ser un punto importante a evaluar, porque “dejar de aprender” cosas, tecnologías, estrategias, puede suponer que una empresa (o trabajador) se quede atrás en la competición por el mercado. La innovación se basa en saber qué es lo que existe, para después mejorarlo, cambiarlo u optimizarlo. Pero si un trabajador no conoce los últimos avances en algún área del saber relacionada con su trabajo, estará en inferioridad de condiciones que sus competidores a la hora de sacar un nuevo producto innovador.
Así, el emprendedor deberá estar al corriente de las novedades en su sector, estudiando nuevos temas si estos aparecen (nuevas plataformas informáticas o lenguajes de programación; nuevos modelos productivos; nuevas ideas de la competencia; lo que sea que competa a su negocio) con el fin de mantener su proyecto empresarial bien alto en la tabla del éxito. Por otra parte, debería preocuparse de que sus trabajadores también estén en formación continua, mejorando destrezas y conocimientos a todos los niveles que sean necesarios para sus trabajos. Con trabajadores que no han actualizado su formación desde que entraron en la empresa, una empresa tenderá a oxidarse y a no poder afrontar las demandas del mercado.
Recomendamos leer los pequeños artículos al respecto que se pueden encontrar en Emprendedores Zaragoza, concretamente éste, éste otro y éste también. Hablan, también, del conocimiento como algo que se debe gestionar en la empresa, y prestar más atención de la que han tenido hasta hoy.
Como último enlace, antes de publicar, os dejo esta página. Es motivador y paradigmático de lo que tiene que ser la innovación. ¿O no? ¿Qué pensáis?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















